{"id":176383,"date":"2025-12-17T14:20:08","date_gmt":"2025-12-17T17:20:08","guid":{"rendered":"https:\/\/keynews.sr\/dilemas-de-salud-diabolicos\/"},"modified":"2025-12-17T14:20:08","modified_gmt":"2025-12-17T17:20:08","slug":"dilemas-de-salud-diabolicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/keynews.sr\/es\/dilemas-de-salud-diabolicos\/","title":{"rendered":"Dilemas de salud diab\u00f3licos"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"dropcap \" style=\"background-color: #ffffff; color: #000000; border-color: #ffffff;\"><strong>D<\/strong><\/span>eber\u00eda ser una advertencia sumamente seria para el pueblo: para cada hombre y mujer, ni\u00f1o y ni\u00f1a. El ministro de <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/VolksgezondheidSuriname\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Salud P\u00fablica<\/a>, Bienestar y Trabajo, Andr\u00e9 Misiekaba, no se anda con pa\u00f1os calientes. Y a\u00f1adi\u00f3, con un gui\u00f1o amargo a la realidad, casi que en este pa\u00eds a veces ni siquiera hay dinero suficiente para los pa\u00f1os.  <\/p>\n<p>Cuando s\u00ed hay dinero disponible, cada c\u00e9ntimo se gasta r\u00e1pidamente en nuestras facturas nacionales de gastos m\u00e9dicos. Son tan alarmantemente altas que el ministro tiene motivos de sobra para llamar a las cosas por su nombre, de forma clara y correcta. \u00abTenemos un pueblo enfermo\u00bb es el n\u00facleo crudo de su mensaje.  <\/p>\n<p>La carga de morbilidad en Surinam es enorme, incluso por encima de la media mundial, seg\u00fan fundamenta su advertencia de tono dram\u00e1tico. En pocas palabras, la carga de morbilidad se refiere a qu\u00e9 parte del dinero que ganamos se destina al tratamiento de enfermedades. El verdadero problema es, seg\u00fan el ministro, que gran parte de esas costosas afecciones derivan de nuestro propio estilo de vida poco saludable.  <\/p>\n<p>Comer mucha comida basura y con frecuencia, consumir demasiado dulce y alcohol, fumar y, adem\u00e1s, no hacer suficiente ejercicio: esto provoca en cada vez m\u00e1s personas diabetes, hipertensi\u00f3n, enfermedades cardiovasculares, c\u00e1ncer y toda una serie de otras desgracias. Y tratar a personas enfermas cuesta mucho dinero. Mucho m\u00e1s de lo que cuesta mantenerse sano.  <\/p>\n<p>Por cierto, no es solo un problema de Surinam. Esto ocurre en todo el mundo. En todas partes aumentan los costes, la atenci\u00f3n sanitaria se encarece y, por tanto, resulta menos accesible para un grupo cada vez mayor. Y si la gente no puede pagarla, tarde o temprano el Estado entra en escena: parcial o totalmente. Ah\u00ed es donde finalmente aterriza el mensaje del ministro.    <\/p>\n<p>La buena noticia, en medio de ese mar de penurias, es que el problema es reversible. Si nuestro estilo de vida es la fuente, eso tambi\u00e9n significa que podemos cambiar la tendencia con ajustes en la alimentaci\u00f3n, la bebida y el ejercicio. Ah\u00ed reside la clave: eliminar lo que nos destruye, mejorar lo que nos sostiene.  <\/p>\n<p>\u00bfPero estamos nosotros, como individuos y como comunidad, dispuestos a hacer lo necesario para cambiar el rumbo? Eso requiere sacrificios. Y hacer sacrificios significa, en este contexto, sobre todo decir \u00abno\u00bb. No a todas esas cosas que tanto nos gusta comer y beber, para luego holgazanear a gusto. No es sencillo renunciar a esos \u00abplatos equivocados\u00bb que nos dan esa sensaci\u00f3n c\u00e1lida y de satisfacci\u00f3n incluso antes de dar el primer bocado.    <\/p>\n<p>Tomemos la comida basura: para muchas personas con obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, es un punto de partida importante de sus males. Y es probable que muchos de nosotros no nos demos cuenta de la intensidad con la que somos bombardeados por ella. En todas sus formas, pero con las patatas fritas y el pollo como n\u00famero uno indiscutible.  <\/p>\n<p>Anuncios publicitarios realizados con maestr\u00eda que te hacen la boca agua. Ver la televisi\u00f3n durante dos horas supone para muchos un bombardeo de est\u00edmulos: tentaciones para \u00abpecar\u00bb. En esos momentos, los llamamientos apasionados para mantenerse en el camino recto de la nutrici\u00f3n y el estilo de vida pasan r\u00e1pidamente a un segundo plano. Y m\u00e1s a\u00fan cuando esos est\u00edmulos se lanzan, d\u00eda tras d\u00eda, tambi\u00e9n contra ni\u00f1os y adolescentes.   <\/p>\n<p>La comida basura se ha convertido, a trav\u00e9s de la publicidad y el marketing, en una parte fija de la cultura pop. Con su vinculaci\u00f3n a las redes sociales, esa influencia dentro de la cultura pop ha crecido hasta el nivel de una superpotencia econ\u00f3mica. Y ese poder se utiliza a menudo para influir sobre todo en los j\u00f3venes. Empezar lo antes posible con la fidelizaci\u00f3n de clientes, \u00bfverdad?   <\/p>\n<p>Abordar la obesidad, la hipertensi\u00f3n y la diabetes significa, por tanto, que en alg\u00fan momento hay que enfrentarse a la industria de la comida basura, incluidas las grandes multinacionales. Eso plantea dilemas diab\u00f3licos, especialmente para el Estado. Estas empresas generan actividad econ\u00f3mica, compran localmente a empresas surinamesas, crean empleo y aportan ingresos a las arcas p\u00fablicas.  <\/p>\n<p>Pero a largo plazo, quiz\u00e1s perdamos m\u00e1s de lo que ganamos con el sector, si se tienen en cuenta las penurias de salud y todos los costes asociados. Los responsables pol\u00edticos tendr\u00e1n que tomar decisiones dif\u00edciles si realmente queremos reducir los costes sanitarios en diez o veinte a\u00f1os. Porque podemos olvidarnos de que se consiga en cinco a\u00f1os.  <\/p>\n<p>Ser\u00e1 una lucha contra fuerzas que gastan ingentes cantidades de dinero para conseguir que cada generaci\u00f3n consuma m\u00e1s comida basura que la anterior. Porque es muy rentable. <\/p>\n<p>Esperemos que nuestros responsables pol\u00edticos tambi\u00e9n presten atenci\u00f3n a lo que ocurre en Australia. All\u00ed se ha dado un paso valiente: desde el 10 de diciembre de 2025, las grandes plataformas deben restringir el acceso a cuentas de redes sociales a los menores de diecis\u00e9is a\u00f1os. No porque advertir sea malo, sino porque advertir por s\u00ed solo no result\u00f3 suficiente. (nos.nl)   <\/p>\n<p>El atractivo de Facebook, Instagram, X, YouTube y otros se ha vuelto tan grande en menos de veinte a\u00f1os que no se combate solo con mensajes dram\u00e1ticos. Pocos pensaban que Australia tendr\u00eda realmente el valor de ir, si fuera necesario, en contra de los intereses de poderosos y riqu\u00edsimos gigantes tecnol\u00f3gicos para proteger a los ni\u00f1os. Pero el paso ya se ha dado.  <\/p>\n<p>Ahora todo el mundo observa, incluidos los responsables pol\u00edticos que fueron demasiado cobardes para hacer lo mismo. Adem\u00e1s: de entre el creciente grupo de pol\u00edticos que ganan elecciones en parte gracias a las redes sociales, es probable que una parte no est\u00e9 ansiosa por domar a esa \u00abfiera\u00bb m\u00e1s adelante. Posiblemente tampoco cuando se trate de la salud de sus propios votantes.  <\/p>\n<p>Y para que conste: las redes sociales son ya una parte importante de la espiral descendente en la que ha ca\u00eddo la salud del ciudadano medio mundial. Los anuncios en Facebook o Instagram incitan a pedir comida a domicilio. Ni siquiera tenemos que salir de casa para pecar. Y despu\u00e9s de habernos dado el atrac\u00f3n, cogemos el m\u00f3vil para seguir haciendo scroll en la cama o en un sill\u00f3n c\u00f3modo, sin mover un dedo.   <\/p>\n<p>Quien quiera ayudar a que el pueblo surinam\u00e9s sea m\u00e1s saludable no podr\u00e1 evitar, tarde o temprano, un enfrentamiento con la ultrapoderosa pareja formada por las redes sociales y la comida r\u00e1pida. La pregunta es: \u00bfqui\u00e9n en Surinam tiene el valor de afrontar ese dilema diab\u00f3lico, de nombrarlo y de abordarlo realmente? <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra salud est\u00e1 bajo presi\u00f3n debido a los h\u00e1bitos poco saludables y la comida basura. Descubra c\u00f3mo podemos cambiar el rumbo juntos y lea la historia completa. <\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":176382,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_override_counter":[],"footnotes":""},"categories":[18406],"tags":[18449,16305,18450,16307,16306],"class_list":["post-176383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-lente-politica","tag-columna","tag-key-news","tag-la-lente-politica","tag-noticias","tag-surinam"],"pp_statuses_selecting_workflow":false,"pp_workflow_action":"current","pp_status_selection":"publish","pp_force_visibility":null,"pp_subpost_visibility":null,"pp_inherited_force_visibility":null,"pp_inherited_subpost_visibility":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176383\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/176382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/keynews.sr\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}