El Gobierno quiere tener un mejor registro de los migrantes extranjeros en Suriname para poder desarrollar políticas específicas. La presidenta Jennifer Simons dijo el domingo 4 de octubre en el programa radial Welingelichte Kringen que la magnitud de este grupo requiere un enfoque más amplio. Esto incluye, entre otras cosas, el registro de trabajadores extranjeros y atención a la educación y la atención sanitaria de los niños migrantes.
Según Simons, la presencia de migrantes indocumentados tiene consecuencias para el mercado laboral local. Sostiene que estos trabajadores suelen trabajar por salarios más bajos, lo que genera competencia con los trabajadores surinameses.
“Las empresas pueden tenerlos baratos. Trabajan muy duro. Porque no solo son inmigrantes, sino que además están bajo presión por ser ilegales”, afirmó la presidenta.
Mediante el registro, el Gobierno quiere conocer quiénes residen en Suriname y qué medidas son necesarias. Según Simons, la presencia de decenas de miles de migrantes exige otro enfoque de políticas.
La posición de los niños extranjeros también merece atención urgente, según la jefa de Estado. Mencionó, entre otros, a niños hispanohablantes de Cuba y otros países. Simons enfatizó que Suriname tiene obligaciones internacionales de ofrecer a estos niños acceso a educación y atención sanitaria, independientemente de su estatus migratorio.
“Ahora debemos ver cómo podemos abordar esta cuestión de la educación”, dijo la presidenta. Para ello se deben tener en cuenta las diferencias lingüísticas y la orientación de los niños hacia la educación regular surinamesa, en la que el neerlandés es la lengua de enseñanza.
El Gobierno quiere determinar cuántos migrantes y niños migrantes residen en el país y cuáles son sus perspectivas de futuro. Según Simons, el retorno al país de origen no siempre es probable, debido a las difíciles condiciones en algunos países.
Según la presidenta, el registro debe constituir la base de una política migratoria eficaz, con atención tanto a los intereses de la sociedad surinamesa como a los derechos de los niños migrantes.









