La surinamesa-neerlandesa Rutu Foundation ha ganado, con su red internacional Language Friendly School, el Premio UNESCO Rey Sejong de Alfabetización 2026. El galardón fue entregado el 8 de septiembre, durante el Día Internacional de la Alfabetización, en San Juan Chamula, México.
Al premio está asociado un monto de 30.000 dólares estadounidenses. Según la fundación, Rutu Foundation es la primera organización neerlandesa en recibir este galardón de la UNESCO.
El premio tiene un significado especial para Surinam, porque la idea de Language Friendly School tiene su origen en Galibi. Allí, la fundadora Ellen-Rose Kambel trabajó en 2012 con docentes de la Sint Antoniusschool en el método bilingüe de matemáticas Natuurlijk, Rekenen!.
Con este método, el kari’na obtuvo un lugar en el aula junto al neerlandés. Según la organización, la colaboración con docentes y alumnos de los pueblos Christiaankondre y Langamankondre constituyó la base para el posterior desarrollo de la iniciativa.
Red activa en doce países
Language Friendly School fue desarrollada por Kambel y la cofundadora Emmanuelle Le Pichon-Vorstman, de la Universidad de Toronto. La red internacional cuenta actualmente con unas setenta escuelas en doce países.
La Sint Antoniusschool recibió en 2023 una membresía honoraria de Language Friendly School en reconocimiento a su contribución. Con ello, según la fundación, la escuela se convirtió en la primera escuela amigable con las lenguas indígenas del mundo y la primera escuela amigable con las lenguas de Surinam.
“Este premio no es solo un reconocimiento de nuestro trabajo. Es, sobre todo, un reconocimiento de lo que los docentes y alumnos de Galibi nos han mostrado: que la educación solo funciona cuando los niños pueden usar su propia lengua”, afirma Kambel.
Según ella, la iniciativa que comenzó en Galibi ya ha encontrado seguimiento en todo el mundo.
Atención a las lenguas indígenas
Desde su fundación en 2011, Rutu Foundation trabaja por una educación multilingüe e intercultural. La organización presta especial atención a los derechos de los pueblos indígenas.
El trabajo en Galibi continúa con el apoyo, entre otros, del Ministerio neerlandés de Educación, Cultura y Ciencia. Según la fundación, el proyecto también sirve como modelo piloto para una educación amigable con las lenguas en otras partes del interior de Surinam.







