“Propongo que se revise el sistema de numerus clausus de la facultad de medicina y que las plazas de admisión se incrementen a 30”, afirmó el parlamentario Edgar Sampi el jueves en el Parlamento durante el debate presupuestario.
Sampi desea que el Ministerio de Salud Pública, Bienestar y Trabajo colabore con el Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura para modificar este sistema. Asimismo, hizo un llamamiento al Parlamento para que respalde esta propuesta. Además, propuso que, de estas 30 plazas, 15 se reserven para estudiantes procedentes del interior (Marowijne, Brokopondo, Sipaliwini y Para). Sampi indicó que los costes adicionales derivados de esta medida podrían financiarse en colaboración con el sector privado.
Según él, estos estudiantes, al finalizar sus estudios, podrían ser destinados al interior para trabajar durante un periodo determinado. “Estos estudiantes dominan la cultura y las lenguas del interior”. Sostuvo que existe una mayor probabilidad de que estos médicos permanezcan más tiempo en el país para servir a su propia gente, en comparación con los cubanos y filipinos, que se marchan después de un tiempo. “También se les podría ofrecer un contrato a estos estudiantes para que presten servicio en el interior durante al menos 5 años”.
Subrayó que el sistema actual parece formalmente transparente y objetivo, pero la práctica demuestra que las reglas iguales no conducen automáticamente a la igualdad de oportunidades. Sampi no pretendía con esto avivar sentimientos étnicos, sino simplemente garantizar la igualdad de oportunidades para los niños desfavorecidos.












