La presidenta Jennifer Simons considera que deben aprobarse la Wet Openbaarheid van Bestuur (Ley de Transparencia Gubernamental) y un Ombudsman para brindar a los ciudadanos más posibilidades de controlar la actuación del gobierno y presentar quejas sobre organismos estatales. Lo enfatizó el domingo 4 de octubre en el programa Welingelichte Kringen de Radio ABC.
Según Simons, la ley de transparencia debe permitir a los ciudadanos solicitar información al gobierno y formular preguntas sobre las decisiones y actuaciones del Ejecutivo. A su juicio, existe un amplio consenso sobre la necesidad de la ley. Ya se han presentado también varios proyectos.
La presidenta subrayó que la ley debe indicar claramente qué información es accesible y cuál sigue siendo confidencial. “Es muy importante no solo establecer sobre qué deben recibir información los ciudadanos, sino también establecer qué no se puede”, afirmó.
Simons distinguió entre la transparencia gubernamental y la divulgación de información confidencial. “La transparencia gubernamental, por ejemplo, no es lo mismo que filtrar asuntos del raad van ministers (Consejo de Ministros). No es lo mismo”.
Según la presidenta, la creación de un Ombudsman también sigue siendo necesaria. Esta institución debe ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de presentar quejas sobre la manera en que han sido tratados por organismos estatales o sobre acontecimientos dentro de esas entidades.
“El Ombudsman lo incluí personalmente entre mis promesas electorales. Y debe llegar”, dijo Simons.
La presidenta aboga por una implementación gradual, para que la institución no se vea sobrecargada de inmediato. Según ella, actualmente existen tantos problemas a los que se enfrentan los ciudadanos que una gran afluencia de quejas podría obstaculizar el funcionamiento del Ombudsman.
“Hay que evitar paralizar por completo una institución de ese tipo porque lleguen 160.000 quejas. Entonces no tiene sentido”, sostuvo.
En una primera fase, podrían registrarse las quejas sin generar en los ciudadanos la expectativa de que cada problema será resuelto de inmediato. Según Simons, esas notificaciones también pueden dar al gobierno una visión del funcionamiento de sus organismos y ayudar a visibilizar deficiencias estructurales.











