Costa Rica compartió durante un foro internacional sus experiencias y avances en la lucha contra el gusano barrenador del Nuevo Mundo. Desde la primera infección en julio de 2023, se han registrado más de 39.500 casos en el país. De ellos, 3.154 seguían activos en el momento del foro.
El foro, con el tema “Gusano barrenador del Nuevo Mundo: esfuerzos regionales y dinámica nacional – la situación en Costa Rica”, fue organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Participaron representantes de gobiernos, el sector privado, instituciones educativas, organizaciones de salud y socios de cooperación internacional.
La reunión formó parte de un programa de capacitación y comunicación del IICA y del servicio estadounidense de inspección de salud animal y vegetal APHIS/USDA. El programa se ejecuta desde hace dos años para coordinar mejor la prevención, el control y la eventual erradicación del parásito en Centroamérica y México.
Más de 39.500 casos
El gusano barrenador del Nuevo Mundo reapareció en la región en 2022, después de que se detectaran infecciones en Panamá. El parásito había sido erradicado allí aproximadamente veinte años antes. Costa Rica registró su primer caso el 14 de julio de 2023.
Según cifras del Servicio Nacional de Salud Animal de Costa Rica (SENASA), desde entonces se han detectado 39.535 casos. De ellos, 3.154 seguían activos.
Las larvas de la mosca barrenadora pueden alimentarse de tejido vivo en heridas abiertas. Por ello, el parásito representa una amenaza para el ganado, los animales domésticos, los animales silvestres y las personas.
Miles de personas capacitadas
Durante los últimos dos años, se impartieron en Costa Rica más de 300 capacitaciones a través del proyecto de cooperación entre el IICA y APHIS/USDA. Más de 8.000 personas participaron, entre ellas ganaderos, técnicos, veterinarios, estudiantes, integrantes de comunidades indígenas, trabajadores de la salud, rescatistas de animales y personal de áreas naturales protegidas.
Además, se realizaron 45 actividades de información, que alcanzaron a más de 32.000 personas. También se difundieron mensajes educativos a través de 54 estaciones de radio sobre el control del parásito en animales domésticos y silvestres.
El viceministro costarricense de Agricultura y Ganadería, Fernando Vargas, afirmó que su país está mejor preparado que hace tres años gracias a la capacitación, el apoyo técnico, la toma de muestras y el acompañamiento a los productores. Sin embargo, subrayó que el trabajo aún no ha concluido.
Según Vargas, Costa Rica se encuentra actualmente en la fase de control. Esta debe conducir finalmente a la erradicación total del gusano barrenador en Centroamérica y Norteamérica.
Cooperación regional necesaria
El subdirector general del IICA, Lloyd Day, confirmó que la organización continuará apoyando a los países de la región en la protección de la salud animal, la ganadería y los medios de vida de las comunidades rurales.
Según el jefe de programa del IICA, José Urdaz, ningún país o institución puede abordar la amenaza de forma independiente. Por ello, señaló la importancia de la cooperación entre el IICA, USDA-APHIS, el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y los países involucrados.
En Centroamérica y México, más de 49.000 personas ya han sido capacitadas mediante el programa conjunto, durante más de 1.300 actividades. Asimismo, se han distribuido casi 500.000 materiales informativos.
Jennifer Savage, ministra consejera de la embajada estadounidense en Costa Rica, calificó al país como un ejemplo para la región. Señaló, entre otros aspectos, la información al público, la capacitación de productores, los laboratorios móviles, el tratamiento de infecciones en personas y animales, y los controles sobre el transporte de ganado.
Enfoque según el principio One Health
Durante el foro se destacó que el control no es exclusivamente una responsabilidad del sector ganadero. El parásito tiene consecuencias para la salud de las personas, los animales y el medio ambiente.
Por ello, María José Lafuente, del departamento de epidemiología del Ministerio de Salud de Costa Rica, abogó por un enfoque conjunto conforme al denominado principio One Health. En este, los servicios de salud, las autoridades veterinarias y las organizaciones ambientales trabajan estrechamente juntos.
Según la organización ganadera costarricense CORFOGA, un punto de atención importante sigue siendo incentivar a los productores a reportar a tiempo los casos sospechosos. La notificación y el tratamiento rápidos son necesarios para evitar una mayor propagación.
La estrategia en Costa Rica es coordinada por una comisión dirigida por el Ministerio de Agricultura y Ganadería. También forman parte de ella el IICA, APHIS/USDA, OIRSA y otros socios.
La representante de OIRSA, Gabriela Zúñiga, advirtió que el control solo puede tener éxito si todos los países asumen su responsabilidad. Según ella, la cooperación ha ayudado a Costa Rica a pasar de una situación de alarma a un enfoque organizado y sostenible.





