El Korps Penitentiaire Ambtenaren (KPA, Cuerpo de Funcionarios Penitenciarios) espera los resultados de la investigación policial sobre un incidente en el que un funcionario penitenciario presuntamente mantuvo a un adolescente bajo amenaza de arma el miércoles por la noche. Según testigos, el funcionario también realizó un disparo al aire.
“Estamos a la espera de la investigación”, dice Wendell Pinas, jefe de información y portavoz del KPA. Según él, la investigación debe aclarar qué ocurrió exactamente el miércoles por la noche.
Hasta el momento no se han tomado medidas contra el funcionario penitenciario implicado. Según Pinas, continúa trabajando con normalidad. Si la investigación determina que el funcionario actuó incorrectamente, se tomarán medidas en su contra.
El jefe de información no quiso emitir juicio sobre el asunto. Tampoco respondió a las reacciones de ciudadanos en las redes sociales. “Esperamos la investigación y actuaremos dentro de los marcos legales”, afirmó Pinas.
Jóvenes habrían estado jugando frente a una vivienda
Según un testigo, varios adolescentes desarmados estaban jugando frente a una vivienda cuando el funcionario penitenciario T.W. se detuvo con su vehículo. Presuntamente se dirigió a los jóvenes porque consideraba que perturbaban el orden público.
El funcionario habría dicho que los jóvenes no podían estar en la vía porque no tenían un vehículo consigo. Los adolescentes respondieron que no querían ser molestados por él.
Según el testigo, el funcionario se marchó, pero regresó unos minutos después con su arma de servicio. Sin identificarse, presuntamente amenazó e insultó a los jóvenes. También habría realizado un disparo al aire.
Arma apuntada a adolescente
Posteriormente, el funcionario habría apuntado su arma a un joven que anteriormente le había pedido que se fuera. Según el testigo, ordenó al adolescente que se tumbara sobre la calzada. El joven no obedeció y se colocó junto a la zanja del terreno frente a su vivienda.
Al parecer, un primo del joven intentó hablar con el funcionario y controlar la situación. Según el testigo, el funcionario no estuvo dispuesto a ello y continuó insultando. Presuntamente dijo que podía hacer lo que quisiera y disparar a quien quisiera.
Finalmente, la policía llegó al lugar y ordenó al funcionario penitenciario que dejara su arma de servicio.
Reacciones críticas en redes sociales
En las redes sociales predominan las reacciones de indignación ante el incidente. Varios comentaristas consideran que un funcionario armado debe actuar precisamente para desescalar la situación y que solo puede usar su arma de servicio ante un peligro inmediato. El supuesto hecho de apuntar un arma de fuego a un adolescente desarmado es calificado de inaceptable e irresponsable.
También se pide desarmar al funcionario implicado y suspenderlo de sus funciones durante la investigación policial. Además, se plantean preguntas sobre la selección, la formación y la disciplina dentro de los servicios armados. Algunos comentaristas abogan por medidas más estrictas si la investigación determina que el funcionario actuó incorrectamente.
Las reacciones reflejan las opiniones de usuarios individuales de redes sociales. Las circunstancias exactas del incidente aún están siendo investigadas por la policía.








