“Vendamos las empresas”, dijo recientemente en el Parlamento el miembro de la ADN Steven Reyme sobre las empresas estatales deficitarias.
Él señaló que el Estado tiene aproximadamente 160 empresas bajo su administración y que una gran parte de ellas registra pérdidas, por lo que el Estado debe subsidiarlas mensualmente con millones. “Se indica constantemente que no hay dinero en el país, pero sí se subsidia con millones a empresas estatales que no aportan nada a las arcas del Estado.”
También expresó preocupación por los consejos y directivos de estas empresas, que ganan miles de dólares estadounidenses, pero no generan nada para el Estado. “Esto no puede continuar y debemos cambiar este sistema. No se puede invertir dinero en una empresa que no genera ganancias”, afirmó el líder de la bancada de A20.
El gobierno anterior ya tenía planes para privatizar unas 30 empresas paraestatales e instituciones gubernamentales, pero debido a las fuertes críticas de la entonces oposición, esta decisión fue archivada.
El exministro de Finanzas y Planificación, Stanley Raghoebarsing, dijo en el marco de esta decisión que algunas empresas estatales sí deben permanecer bajo administración del Estado, mientras que otras simplemente deben ser privatizadas. Con ello se puede ahorrar en el presupuesto estatal y se les dará a los particulares la oportunidad de producir.







