La Stichting Productieve Werk Eenheden (fundación de unidades de trabajo productivas, SPWE) capacitará, con apoyo de Canadá, a 80 jóvenes para trabajar en el creciente sector energético surinamés. Los participantes recibirán, entre otras cosas, formación en competencias verdes, gestión ambiental, trabajo seguro y respuesta a derrames de petróleo.
SPWE ha suscrito para ello un acuerdo con el Canada Fund for Local Initiatives (CFLI). El acuerdo fue firmado el jueves 10 de septiembre por el director de SPWE, Etienne Etman, y Daniel Bood, Deputy Head of Mission de Canadá.
El proyecto lleva el nombre de Green Skills for Youth Employment, Environmental Management and Oil Spill Response Training in Suriname y tiene una duración de seis meses. SPWE es responsable de su ejecución, mientras que el directoraat Centrale Beleidscoördinatie en -Monitoring (CBCM, dirección de coordinación y monitoreo de políticas) del Kabinet van de President supervisa el avance.
Formación práctica y orientación hacia el empleo
Los 80 participantes recibirán formación en gestión ambiental, monitoreo ambiental, competencias verdes, trabajo seguro y preparación ante posibles derrames de petróleo. También recibirán capacitaciones en emprendimiento y educación financiera.
Además, los jóvenes recibirán orientación para su transición al mercado laboral. Los ejercicios prácticos, incluida una simulación de un derrame de petróleo, deberán brindarles experiencia directamente aplicable en el lugar de trabajo.
La directora interina de CBCM, Daniella Sumter, afirma que el proyecto gira principalmente en torno a la creación de oportunidades. Los participantes serán reclutados en Paramaribo, Commewijne, Saramacca, Marowijne, Para y Sipaliwini. Se establecerá una cuota por distrito que servirá como base para la selección.
La experiencia local es necesaria
Según Bood, el emergente sector energético ofrece a Suriname oportunidades de crecimiento económico, inversiones y empleo. El desarrollo de experiencia local es, según él, necesario para garantizar que los surinameses puedan beneficiarse óptimamente de este desarrollo.
“Para un país que pronto se convertirá en un importante productor de energía, contar con profesionales bien capacitados que puedan prevenir daños ambientales, monitorear las consecuencias y responder eficazmente cuando surjan problemas no es solo deseable; es esencial”, afirmó Bood.
Además, subrayó que el desarrollo económico y la protección ambiental están estrechamente relacionados. Mediante inversiones en jóvenes, emprendimiento y empleabilidad en el mercado laboral, las oportunidades económicas dentro del sector energético deben, según él, llegar a una mayor parte de la sociedad y contribuir al desarrollo sostenible.

