Veinte militares han completado con éxito el Cursus tot Groepscommandant 2026-01 en el Instituut voor Defensie Opleidingen (IDO, Instituto de Formación de Defensa). Durante la formación, se centraron en el liderazgo, la disciplina y la correcta dirección del personal militar.
La formación duró aproximadamente cuatro meses y medio y constó de una parte teórica y otra práctica. Con ello, los militares están preparados para sus responsabilidades como comandantes de grupo dentro de la organización de defensa.
Teoría aplicada durante el servicio de campo
El capitán Dyoma Blokland, comandante de la Militaire School (Escuela Militar), explicó que la parte teórica constaba de varios módulos. Estos estaban orientados a los conocimientos y habilidades que un sargento necesita para desempeñar adecuadamente sus funciones.
Durante la parte práctica, los cursistas participaron en un servicio de campo. Allí se aplicaron y evaluaron en la práctica los conocimientos teóricos adquiridos.
Blokland exhortó a los aprobados a seguir utilizando y transmitiendo dentro de la organización los conocimientos y habilidades adquiridos.
“Llévenlos consigo y transmítanlos en el marco de sus labores”, dijo el capitán.
Vínculo entre el mando y la ejecución
Según el coronel Justus Hew A Kee, comandante del IDO, un comandante de grupo desempeña un papel crucial dentro de Defensie. Subrayó que los cursistas ya contaban, al inicio de la formación, con una amplia experiencia práctica que habían acumulado durante sus muchos años de servicio.
Lo que, según él, aún faltaba era la base teórica. Gracias a la formación, los militares pudieron vincular su experiencia práctica con los conocimientos teóricos necesarios.
“Como comandante de grupo, eres el eje entre el mando superior y la ejecución. Eres el punto de contacto en situaciones de crisis, la voz tranquila cuando arrecia la tormenta y quien mantiene el rumbo cuando la presión es mayor”, afirmó Hew A Kee.
El liderazgo exige valentía moral
El comandante del IDO señaló que un comandante de grupo debe demostrar no solo valentía física, sino sobre todo valentía moral. Según él, esto significa atreverse a tomar decisiones, asumir la responsabilidad por los errores cometidos y defender al personal militar.
Los comandantes de grupo deben actuar con firmeza cuando sea necesario, pero manteniéndose siempre justos. También son responsables del bienestar de las personas confiadas a su mando.
Según Hew A Kee, el liderazgo no gira en torno al poder, el rango ni únicamente a dar órdenes. Se trata sobre todo de influencia, conducta ejemplar y de crear un entorno laboral en el que los militares puedan confiar plenamente unos en otros.











