La Vereniging Surinaams Bedrijfsleven (VSB) considera que existen importantes puntos de conexión en las intenciones de política que la presidenta Jennifer Simons anunció en su discurso anual para el año de servicio 2027. Según la organización, será sobre todo la ejecución la que determinará si estos planes conducen a un mejor clima empresarial, una mayor productividad y empleo sostenible.
En su reacción al discurso anual, la VSB menciona como aspectos positivos, entre otros, la atención a la estabilidad macroeconómica, la formación profesional, la diversificación económica, el contenido local y la modernización del Gobierno. Según la asociación, estos temas se ajustan a cuestiones que el sector empresarial viene planteando desde hace tiempo.
Sin embargo, la VSB enfatiza que el Gobierno debe traducir las intenciones de política en una agenda de ejecución concreta y verificable. Para ello se necesitan prioridades claras, organismos responsables, plazos realistas y resultados medibles. La organización también solicita la participación estructural del sector empresarial y de otros interlocutores sociales.
Ampliar la base tributaria
La asociación respalda el compromiso con la estabilidad financiera y una política fiscal prudente. Según las estimaciones presupuestarias citadas en su reacción, los ingresos públicos para 2027 ascienden a SRD 70,1 mil millones y los gastos a SRD 80,9 mil millones. Con ello se prevé un déficit de SRD 10,8 mil millones, equivalente al 4 por ciento del producto interno bruto.
Para el sector empresarial, es especialmente importante cómo el Gobierno pretende generar ingresos adicionales. La VSB suscribe el principio de que no se debe gravar más intensamente una y otra vez a los mismos ciudadanos y empresas. Según la asociación, un mejor cumplimiento tributario, una base tributaria más amplia y el fortalecimiento de la recaudación pueden contribuir a una distribución más justa.
En la nueva legislación fiscal y de recaudación también deben garantizarse la protección jurídica, la proporcionalidad y la viabilidad de aplicación. Las empresas deben conservar suficientes posibilidades para presentar objeciones y recursos, sostiene la VSB.
Los empresarios quieren procedimientos previsibles
Según la asociación, la anunciada legislación sobre inversiones y el fortalecimiento de la unidad de inversiones ofrecen perspectivas. Sin embargo, un clima de inversión atractivo también requiere normativas previsibles, concesión oportuna de permisos, procedimientos transparentes y servicios públicos confiables.
Según la VSB, el discurso anual podría haber sido más concreto en este aspecto. En la práctica, los empresarios aún enfrentan procedimientos administrativos prolongados y falta de claridad entre las instituciones públicas.
La asociación acoge favorablemente la digitalización de los procesos tributarios y aduaneros y la introducción de servicios sin papel. Además, aboga por normas de servicio claras, para que los empresarios sepan qué documentos son necesarios, qué organismo es responsable y dentro de qué plazo se tomará una decisión.
El sector empresarial como socio en la formación profesional
Según la VSB, la atención a la educación y al mercado laboral figura entre los puntos de mayor coincidencia con sus propias prioridades. Los anunciados programas cortos, flexibles y orientados a la práctica pueden ayudar a abordar la escasez de técnicos y otros profesionales especializados.
Según la organización, las empresas deben asumir un papel más amplio que el de solo ofrecer plazas de prácticas. La VSB quiere que las empresas también participen en el contenido de los programas de formación, las cualificaciones profesionales, la profesionalización de los docentes y la determinación de futuras necesidades de personal.
Según la asociación, el compromiso debe conducir a una cooperación estructural entre el Gobierno, las instituciones educativas y el sector empresarial.
El contenido local debe generar oportunidades concretas
Según la VSB, la prevista Local Content Wet también ofrece oportunidades. Según el discurso anual, el anteproyecto debe presentarse en 2027 tras consultas con las partes interesadas. Además, el Gobierno trabaja en una Local Content Authority.
La asociación enfatiza que la participación local en la economía debe ir más allá de contratos temporales en el sector del petróleo y el gas. La política debe contribuir al fortalecimiento duradero de las empresas, los conocimientos y la tecnología surinameses.
Para ello, las empresas locales deben tener acceso a financiamiento, certificación internacional, personal cualificado y licitaciones. También se necesitan condiciones de competencia equitativas frente a las empresas extranjeras.
Enfoque concreto para la producción y la infraestructura
La VSB respalda la atención a la agricultura, la silvicultura, el turismo y la cultura, con énfasis en el procesamiento local y la generación de valor añadido. Según la organización, la elección de estos sectores debe desarrollarse en programas concretos. Debe quedar claro qué financiamiento, infraestructura y medidas fiscales y comerciales estarán disponibles.
Un suministro energético confiable y buenas conexiones de transporte también siguen siendo condiciones importantes para el crecimiento. Según la asociación, los cortes de electricidad y los obstáculos logísticos ya tienen consecuencias para los costos de producción y la posición competitiva de las empresas. Por ello, la VSB solicita programas de ejecución, calendarios de inversión e informes de avance transparentes.
Ahora que el Gobierno califica 2027 como año preparatorio para el próximo período petrolero, según la VSB hay poco margen para seguir aplazando las reformas estructurales. La principal prueba será si los planes anunciados se ejecutan realmente y generan resultados perceptibles para las empresas y los trabajadores.






