La Asociación de Empresas de Surinam (VSB) afirma comprender la preocupación por las personas mayores que, a pesar de su avanzada edad, aún deben trabajar para llegar a fin de mes. La organización responde así al reciente debate en la Asamblea Nacional, en el que se citó el caso de una mujer de 80 años como ejemplo de la situación de vulnerabilidad de los ciudadanos de la tercera edad.
Según la VSB, este ejemplo toca la fibra sensible. “Nadie puede permanecer indiferente cuando los ciudadanos de la tercera edad, tras una vida de trabajo, no gozan de una seguridad existencial suficiente”, afirma la organización empresarial. La VSB subraya que debe reforzarse la posición de las personas mayores, pero considera que las soluciones deben ser justas, sostenibles y contar con un amplio respaldo.
La organización cuestiona el nuevo aumento de las cargas para la economía formal. Según la VSB, el Gobierno aún no ha demostrado haber agotado todas las posibilidades de generar ingresos antes de volver a recurrir a los ciudadanos y empresas que ya pagan impuestos.
“Desde hace años, los expertos señalan el enorme potencial desaprovechado del sector informal, la extensa minería ilegal de oro y las deficiencias en la recaudación de impuestos”, señala la VSB. La organización afirma que millones de SRD en posibles ingresos estatales quedan fuera de su alcance, ya que gran parte de la economía apenas contribuye a las cargas colectivas.
Según la VSB, el Gobierno debe priorizar un enfoque eficaz para el sector del oro ilegal, la formalización gradual de la economía informal, una recaudación de impuestos más eficiente y una base impositiva más amplia en la que todos contribuyan según su capacidad económica. Asimismo, debe reducirse el despilfarro y la ineficiencia en el sector público.
El sector formal ya soporta una parte desproporcionadamente grande de la presión fiscal, según la organización empresarial. “El aumento constante de las cargas para el mismo grupo socava la inversión, el empleo, el espíritu empresarial y, en última instancia, también los futuros ingresos fiscales del Estado”, advierte la VSB.
Además, la organización considera que el Gobierno debe examinar críticamente los recursos que se destinan anualmente a empresas estatales deficitarias. Según la VSB, se trata de empresas que no siempre se adhieren a los principios de buena gobernanza. Al reducir gradualmente el apoyo financiero a dichas empresas, podrían liberarse recursos para medidas de solidaridad y para la atención sanitaria.
“La verdadera solidaridad comienza con un Gobierno que agota primero todas las fuentes disponibles de ingresos y eficiencia antes de volver a llamar a la puerta de los ciudadanos y empresas que ya aportan su contribución”, afirma la VSB.
La organización afirma respaldar plenamente el fortalecimiento de la posición de las personas mayores, pero advierte contra las medidas que vuelvan a recaer principalmente sobre el sector formal. Según la VSB, Surinam necesita una base financiera más amplia, justa y sostenible.
“Surinam necesita una base financiera más amplia, justa y sostenible, no un nuevo gravamen que vuelva a depositar la carga sobre quienes ya contribuyen de forma visible”, señala la VSB.





