Adhin hizo estas declaraciones el sábado 24 de octubre de 2026 durante la apertura del congreso Evaluación del Nuevo Código Civil y leyes conexas en el Torarica Banquethal. El congreso estuvo dedicado a las experiencias adquiridas por jueces, abogados, notarios y otras partes involucradas desde la entrada en vigor de la nueva legislación.
El Nuevo Código Civil, el Código de Procedimiento Civil y cinco leyes conexas entraron en vigor el 1 de mayo de 2025. Con ello se dio un paso importante en la modernización del derecho civil surinamés.
Según Adhin, el proceso legislativo no termina cuando el parlamento ha aprobado una ley. Solo cuando las nuevas normas se aplican efectivamente queda claro si responden a las necesidades de la sociedad y de la práctica jurídica.
“Un código se aprueba dos veces. Primero por el parlamento, mediante una votación. Después por la práctica, día tras día, en la escritura y en la sentencia”, afirmó el presidente del parlamento.
No todo obstáculo requiere una modificación legislativa
Durante la evaluación se identificaron diversos problemas en la aplicación de la nueva legislación. La Aansturingscommissie los dividió en cuatro categorías: cuestiones de interpretación, problemas de ejecución, lagunas en la ley y consecuencias no intencionadas para otra legislación.
Adhin subrayó que esta distinción es importante, porque no todo problema tiene que dar automáticamente lugar a una modificación legislativa. Según él, algunos obstáculos pueden resolverse adaptando los procedimientos o métodos de trabajo existentes.
Como ejemplo, se refirió al nuevo Reglamento Procesal para asuntos civiles, que entró en vigor el 1 de octubre de 2026. Este reglamento fue establecido por el Hof van Justitie (Tribunal de Justicia) y armonizado con las nuevas disposiciones legales.
“Un procedimiento que presenta dificultades a veces puede adaptarse sin modificar una sola palabra de la ley”, dijo Adhin.
El parlamento solicita propuestas concretas de texto
Para los problemas que sí requieren una solución legal, el presidente del parlamento espera propuestas específicas de los expertos involucrados.
Instó a los participantes a indicar claramente en cada recomendación qué disposición legal causa problemas, cuáles son sus consecuencias jurídicas y cómo podría eventualmente modificarse la disposición.
“Formulen esas recomendaciones de la manera en que el legislador pueda incorporarlas: por disposición, con el obstáculo que se presenta en la aplicación, sus consecuencias jurídicas y, cuando sea posible, una propuesta de texto con explicación”, dijo Adhin.
Según él, tales propuestas pueden incluirse directamente en el tratamiento parlamentario y en las consultas con el gobierno.
DNA promete dar seguimiento a las recomendaciones
El presidente del parlamento se comprometió a que DNA recibirá oficialmente las recomendaciones del congreso. Posteriormente, el departamento de Apoyo Jurídico del parlamento tendrá la tarea de evaluarlas y, cuando sea necesario, preparar propuestas de modificaciones legislativas.
Adhin también quiere que quede claro qué ocurre finalmente con cada recomendación. Anunció que, en consulta con los organizadores, establecerá un momento para informar sobre el seguimiento.
Los miembros de DNA que participan en los grupos de trabajo del congreso también registrarán sus conclusiones y las llevarán al parlamento.
El presidente reiteró además su anterior llamado a celebrar consultas semestrales entre el gobierno, el poder judicial, la abogacía, el notariado y otras instituciones involucradas. Con ello se debe hacer un seguimiento estructural de la aplicación del Código Civil.
La evaluación comenzó antes de la entrada en vigor
Es notable que la preparación de la evaluación ya comenzó antes de que la nueva legislación entrara efectivamente en vigor.
El Hof van Justitie y la Surinaamse Orde van Advocaten (Colegio Surinamés de Abogados) establecieron el 1 de noviembre de 2024 una comisión para seguir la introducción y aplicación del nuevo código. Esto ocurrió seis meses antes de que las nuevas normas entraran en vigor.
Adhin expresó su reconocimiento por este enfoque. “Ustedes comenzaron a evaluar antes de que hubiera algo que evaluar. Por ello les agradezco, en nombre del parlamento.”
El antiguo Código Civil, que databa de 1869, constituyó durante casi un siglo y medio la base del derecho civil surinamés. Con la entrada en vigor del nuevo código, esa base jurídica ha sido renovada, pero según Adhin la práctica deberá finalmente demostrar dónde son necesarios nuevos ajustes.
Por ello, el presidente del parlamento no considera las posibles modificaciones legislativas en los próximos años como un fracaso de la reforma, sino como una consecuencia del proceso de evaluación.
“Si el nuevo código recibe su primera modificación dentro de algunos años, eso será la prueba de que los hemos escuchado. Entonces también estará concluida la segunda aprobación: la de la práctica jurídica”, concluyó Adhin.


