Una empleada doméstica de 40 años, P.L., ha sido puesta bajo custodia policial bajo sospecha de haber robado una gran suma de dinero de la vivienda de su empleador. Según la policía, la mujer confesó durante su interrogatorio haber sustraído dinero y haber gastado parte de este en compras y visitas a casinos.
La mujer trabajaba para una familia que dirige una empresa de maquinaria pesada. El robo presuntamente tuvo lugar mientras la familia se encontraba de vacaciones en el extranjero. En la vivienda solo estaba presente en ese momento un familiar de edad avanzada.
Según la investigación policial preliminar, P.L. habría sustraído, en momentos en que no era vigilada, una llave de una habitación de la que sabía que la familia guardaba dinero. Posteriormente, habría retirado dinero de esa habitación en diferentes ocasiones.
Tras el regreso de la familia, se descubrieron irregularidades en un bolso en el que se guardaba el dinero. No había rastros de allanamiento. Durante la revisión se constató que habían desaparecido cantidades de varios fajos de dinero, mientras que el embalaje original de los fajos permanecía intacto.
Según la policía, la residente principal sabía cómo estaba empaquetado el dinero y, tras contarlo, constató que faltaban en total aproximadamente € 15.000 y USD 5.000.
Dado que, según la investigación, P.L. era la única persona ajena a la familia que tuvo acceso a la vivienda durante la ausencia de esta, pasó a ser considerada sospechosa.
Durante su interrogatorio ante la investigación criminal, la mujer presuntamente confesó el robo. Declaró haber gastado gran parte del dinero en diversas compras y visitas a casinos.
Posteriormente, se encontraron en poder de la sospechosa € 7.000 y USD 3.700. El dinero fue incautado por la policía.
Tras coordinación con el Openbaar Ministerie (Fiscalía), P.L. fue puesta bajo custodia policial. La Afdeling Recherche Regio Midden (Departamento de Investigación de la Región Central) continúa la investigación.








