Una caja fuerte encontrada el jueves 3 de septiembre durante trabajos de limpieza a lo largo de la Reebergweg, en el ressort Santo Boma, resultó haber sido forzada. Según la policía, la caja fuerte estaba vacía.
La caja fuerte, con unas dimensiones estimadas de 50 por 50 centímetros, fue descubierta por detenidos que realizaban trabajos de limpieza bajo la supervisión de funcionarios penitenciarios.
Tras el hallazgo, los supervisores alertaron a la policía de Santo Boma. También acudieron al lugar funcionarios de la Forensische Opsporing (Investigación Forense) e investigadores de Regio Midden para realizar pesquisas.
Inicialmente, aún no estaba claro si la caja fuerte había sido forzada y qué contenía. Investigaciones posteriores revelaron que la caja fuerte había sido abierta por la fuerza y ya no tenía contenido.
La policía investiga el origen de la caja fuerte e intenta determinar si está relacionada con un hecho delictivo.





