Representantes de diecisiete países caribeños han reforzado en Barbados sus planes nacionales de emergencia contra la peste porcina africana. La cooperación regional debe proteger a los criadores de cerdos, fortalecer los servicios veterinarios y garantizar la seguridad alimentaria en el Caribe.
Durante una reunión regional se evaluaron y actualizaron los planes existentes de respuesta rápida. Estos planes deben permitir a los países pasar rápidamente a la detección, el control y la recuperación ante un posible brote.
La reunión formó parte de un proyecto del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), coordinado técnicamente por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Desde 2024, el proyecto apoya a los servicios veterinarios del Caribe en la mejora de la vigilancia, el diagnóstico y la respuesta ante crisis.
Consecuencias para la seguridad alimentaria
La ministra de Agricultura, Seguridad Alimentaria y Nutricional de Barbados, Shantal Munro-Knight, enfatizó que la salud animal está estrechamente relacionada con la seguridad alimentaria, el comercio y los ingresos de los habitantes de las zonas rurales.
Según ella, la preparación regional es necesaria para limitar los riesgos y proteger a los agricultores. Los países que coordinan sus enfoques están, según la ministra, en mejores condiciones de hacer frente a las amenazas sanitarias.
La peste porcina africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a cerdos silvestres y domésticos. La enfermedad puede causar grandes daños económicos en la producción porcina. Hasta donde se sabe, el virus no representa un peligro para las personas.
Mejorar la vigilancia y el diagnóstico
Durante la reunión, los servicios veterinarios compartieron experiencias en materia de vigilancia epidemiológica, diagnóstico, trazabilidad y comunicación de riesgos. También se habló de procedimientos claros que puedan aplicarse de inmediato cuando se sospeche de una infección.
Según el funcionario del USDA Zackery Tipton, las primeras horas y semanas tras una presunta infección son de gran importancia. Por ello, los planes nacionales de respuesta deben estar actualizados, ser claros y directamente aplicables.
La directora de proyecto del IICA, Ericka Calderón, declaró que los países participantes han mejorado su capacidad de prevención y respuesta mediante capacitaciones, simulaciones y una cooperación más intensa entre los servicios veterinarios.
“La estrategia de la región es prepararse antes de que el virus cruce nuevas fronteras. Los países que se preparan hoy estarán mañana en mejores condiciones de responder”, afirmó Calderón.
Protección de los pequeños productores
Con la cooperación, las organizaciones involucradas buscan establecer una red regional para intercambiar conocimientos y coordinar procedimientos. Esto debe permitir a los gobiernos, productores, servicios veterinarios e instituciones internacionales colaborar de forma más rápida y eficaz.
Las medidas preventivas son especialmente importantes para los pequeños y medianos criadores de cerdos, las empresas familiares y las empresas dentro de la cadena de producción. Según las organizaciones involucradas, un brote no solo puede provocar la pérdida de animales e ingresos, sino también afectar la disponibilidad y el precio de la carne de cerdo en la región.







