La empresa harinera De Molen N.V. está preocupada por el creciente importe de harina barata procedente de Turquía. Según la empresa surinamesa, los bajos precios de importación pueden tener consecuencias para la producción local de harina, el empleo y la seguridad alimentaria. La empresa insta al Gobierno a investigar la fijación de precios y posibles subsidios turcos a la exportación.
De Molen ha puesto su preocupación en conocimiento del ministerie van Economische Zaken, Ondernemerschap en Technologische Innovatie (Ministerio de Asuntos Económicos, Emprendimiento e Innovación Tecnológica). La empresa afirma que la harina de Turquía se ofrece a precios considerablemente inferiores a los precios habituales del mercado.
Según información de la que dispone el sector, la exportación posiblemente estaría respaldada por medidas de incentivo y subsidios del Gobierno turco. De Molen sostiene que, como consecuencia, no habría igualdad de condiciones. Así lo afirma la empresa surinamesa en su comunicado.
Se solicita investigación sobre la fijación de precios
Según la empresa, los productores locales deben financiar íntegramente desde sus propias operaciones comerciales los costos de materias primas, energía, transporte y personal. Cuando la harina importada se comercializa estructuralmente a precios excepcionalmente bajos, esto puede tener consecuencias para las inversiones, la capacidad de producción y los empleos, según De Molen.
Por ello, la empresa solicita al Gobierno investigar a fondo cómo se determinan los precios de la harina importada y si los subsidios a la exportación desempeñan algún papel. Según De Molen, dicha investigación debería determinar si existe competencia justa y si son necesarias medidas para garantizar igualdad de condiciones.
También preocupaciones regionales
Según la empresa, la preocupación por la harina importada barata no existe únicamente en Surinam. También dentro de la región de Caricom habría preocupaciones sobre las consecuencias de tales prácticas de fijación de precios para la industria harinera regional.
Según De Molen, la Caribbean Millers Association ya ha señalado anteriormente las posibles consecuencias de la competencia desleal y la distorsión del mercado para los productores locales y la sostenibilidad del sector.
Seguridad alimentaria y empleo
De Molen lleva décadas operando como productor local de harina y, según afirma, constituye un eslabón importante en la cadena alimentaria nacional. A lo largo de los años, la empresa ha invertido en la economía surinamesa y desempeña un papel estratégico dentro del sector agroindustrial.
Además, dentro del grupo más amplio Big Will Group se apuesta por la ampliación de la producción nacional de alimentos, la creación de valor local y la reducción de la dependencia de alimentos importados.
Según De Molen, la preservación de una sólida industria harinera local afecta no solo al empleo, sino también a la seguridad alimentaria nacional y a la disponibilidad de harina como producto básico de uso frecuente.
La empresa enfatiza que los mercados abiertos son importantes para los consumidores y el desarrollo económico, pero considera al mismo tiempo que la capacidad estratégica de producción nacional debe protegerse contra posibles prácticas de dumping.









