El Fondo Monetario Internacional (FMI) seguirá reforzando y flexibilizando su supervisión de los sectores financieros a nivel mundial. Se prestará más atención a los riesgos relacionados con la digitalización, la inteligencia artificial, las criptomonedas, las ciberamenazas, el cambio climático y la creciente interconexión entre los bancos y otras instituciones financieras.
El Directorio Ejecutivo del FMI concluyó el 3 de septiembre una evaluación periódica del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP). Los resultados se dieron a conocer el 21 de septiembre.
A través del FSAP, el FMI examina la estabilidad y resiliencia de los sistemas financieros de los Estados miembros. En las economías emergentes y los países en desarrollo, estas evaluaciones suelen realizarse conjuntamente con el Banco Mundial. Desde la introducción del programa en 1999, se han realizado, según el FMI, 416 evaluaciones en 161 Estados miembros, abarcando con ello prácticamente todos los activos financieros a nivel mundial.
Según el FMI, el panorama financiero internacional está cambiando rápidamente. Los bancos están cada vez más conectados con instituciones financieras no bancarias y proveedores de infraestructura financiera. Al mismo tiempo, los altos niveles de deuda pública, la incertidumbre geopolítica, la digitalización y el rápido desarrollo de la inteligencia artificial generan nuevos riesgos.
Los criptoactivos, incluidas las stablecoins, los ciberataques y los riesgos financieros relacionados con el clima también adquieren por ello un lugar más destacado dentro de la supervisión.
Mayor supervisión de los principales riesgos
Por ello, el FMI quiere que el FSAP esté más orientado a los riesgos y sea más modular. Esto significa que se determinará con mayor precisión de antemano qué componentes de un sistema financiero representan el mayor riesgo y, por tanto, deben ser examinados más ampliamente.
Las evaluaciones seguirán centradas en tres áreas principales: el análisis de los riesgos financieros, las políticas con las que se vigila la estabilidad financiera y la capacidad de las autoridades para gestionar y resolver crisis financieras.
Según el Directorio Ejecutivo, debe haber más margen para adaptar la evaluación a la situación específica de un país. Al mismo tiempo, varios directores advirtieron que la atención a los nuevos riesgos no debe producirse a costa del análisis tradicional de la estabilidad de los bancos y otras instituciones financieras importantes.
También debe evitarse que los países en desarrollo y las economías emergentes, en particular, sean examinados de forma menos exhaustiva. Por ello, el FMI quiere desarrollar criterios claros para determinar qué temas reciben prioridad.
Vínculo más fuerte con las evaluaciones del FMI por países
Según el FMI, las recomendaciones de las evaluaciones FSAP también deben integrarse mejor en las denominadas consultas regulares del Artículo IV. Durante estas evaluaciones anuales, el FMI analiza, entre otros aspectos, la economía, las finanzas públicas y la estabilidad financiera de los Estados miembros.
Además, las recomendaciones deben hacerse más concretas, mejor priorizadas y aplicables. Los países deben poder recibir más tiempo, si es necesario, para implementar reformas cuando su capacidad institucional o financiera sea limitada.
El FMI también quiere hacer públicos más métodos de análisis y guías técnicas. Asimismo, se seguirá ampliando el uso de la base de datos digital iFSAP, en la que se recopilan documentos FSAP publicados.
Criterios ajustados para sectores financieros de importancia sistémica
Otro componente importante de la reforma se refiere a la forma en que el FMI determina qué países o jurisdicciones cuentan con un denominado Sector Financiero de Importancia Sistémica, o SIFS.
Los países con un sistema financiero de gran importancia internacional deben someterse obligatoriamente y de forma periódica a una evaluación de estabilidad financiera.
El FMI quiere tener más en cuenta, en la selección, entre otros factores, las infraestructuras importantes de los mercados financieros, las relaciones financieras transfronterizas y los datos disponibles. Además de los criterios fijos, el criterio profesional de los funcionarios del FMI también desempeñará un papel más importante.
Los directores subrayan que este criterio debe basarse en pruebas, aplicarse de la misma manera a todos los países y ser evaluado periódicamente por el Directorio Ejecutivo.
Al mismo tiempo, el FMI quiere crear margen para más evaluaciones FSAP voluntarias, de modo que los países que no figuran en la lista obligatoria también puedan ser examinados ampliamente de forma periódica.
El FMI quiere utilizar la inteligencia artificial
Llama la atención que el FMI no solo quiere prestar más atención a los riesgos derivados de la inteligencia artificial, sino que también quiere utilizar más la IA para hacer más eficiente la supervisión.
El Directorio Ejecutivo respalda un mayor uso de la IA dentro del FSAP, pero establece condiciones para ello. Deben existir garantías claras para la supervisión de los análisis, la responsabilidad, la protección de datos y la confidencialidad.
Según el FMI, las reformas son necesarias para mantener efectivo el Programa de Evaluación del Sector Financiero en un sistema financiero que cambia cada vez más rápido. Con ello, la organización quiere detectar antes los nuevos riesgos, manteniendo al mismo tiempo la calidad y fiabilidad de la supervisión financiera.











