El Matawai Festival tendrá un carácter recurrente a partir de este año. La organización Stichting Development Events & Festivals, impulsora del evento, quiere dejar su huella en la comunidad surinamesa.
Rachella van Reeth-Gadden, presidenta de la fundación, señala que el festival celebrado entre el 4 y el 6 de septiembre atrajo mucha atención y ha hecho resurgir el antiguo sentimiento de comunidad. Esto la complace mucho. Varios artistas destacados actuaron en el pueblo, entre ellos Wan Ede, Psycho, Metter-Z, Jah Hands Baas, Tyga y Bigstar Tega. También hubo actividades para los visitantes, como un mercado cultural en el que las personas pudieron experimentar en vivo cómo se elaboran pangi, kwak y pan de yuca.
Van Reeth-Gadden observa que la identidad de la comunidad Matawai no debe desvanecerse. Especialmente con la salida de personas de los pueblos, por lo que casi no queda gente viviendo allí. La presidenta afirma que con el mencionado festival se muestra al mundo la existencia de esta comunidad.
Reeth-Gadden indica que organizar este tipo de eventos es difícil. Sin embargo, sostiene que la comunidad Matawai debe proyectarse de manera más positiva y que el evento debe continuar existiendo. La presidenta espera que, con estas actividades, más personas viajen a la zona Matawai. “De esta manera también queremos mostrar quiénes somos”. Subraya que al principio la organización de las actividades requirió muchísimo tiempo y energía, especialmente en lo logístico. El gabinete del granman y Zijin Rosebell Goldmines también patrocinaron a la organización.
La nivelación de la carretera también fue un desafío, según la organización. Sin embargo, según la presidenta, valió la pena. “La gente vino al festival. Cuando caminabas por el pueblo e ibas al río, veías a tanta gente. Lo vuelves a sentir y a ver. Para mí, el festival realmente fue un éxito”. La intención es que la organización, además de la zona Matawai, tenga también otras zonas de Suriname en la mira para organizar este tipo de actividades.
Reeth-Gadden enfatiza que la zona Matawai es más que el pequeño pueblo de 21-Bergi, que a veces aparece en las noticias cuando se trata de porknokkers. “Somos más que eso. Hay unidad, solidaridad y paz. Somos un poco djugu djugu (mezclados), pero eso es Matawai. Somos gente de paz y gente agradable”. Señala que, como individuo, no se debe olvidar de dónde se viene, porque de lo contrario se está perdido como persona.