Jermain Pinas es desde el jueves oficialmente el nuevo director general de la Stichting voor Bosbeheer en Bostoezicht (SBB, Fundación para la Gestión y Supervisión Forestal). Asume el liderazgo tras una prolongada crisis administrativa en torno a su predecesor Ruben Ravenberg y afirma que, sobre todo, quiere lograr resultados visibles.
Jermain Pinas asumió oficialmente desde el jueves el liderazgo de la Stichting voor Bosbeheer en Bostoezicht (SBB). El nombramiento de Jermain Pinas pone fin a un período en el que la organización trabajó durante mucho tiempo con un director interino, mientras se desarrollaba un conflicto jurídico y administrativo en torno al exdirector general Ruben Ravenberg. Pinas ya ejercía el cargo de forma interina y ahora asume definitivamente la responsabilidad de la gestión diaria de la organización.
El nuevo director afirma valorar la confianza del Gobierno y de la junta directiva de la fundación. Según él, el énfasis está en la cooperación con el personal y en resultados concretos. Jermain Pinas quiere que SBB ocupe una posición más sólida como organización que supervisa la gestión y el aprovechamiento de los bosques surinameses. Afirma querer comprometerse junto con los empleados «con todas sus fuerzas».
Esta tarea es importante, porque SBB desempeña un papel central en el control de la tala de madera, el transporte de madera, la exportación de madera y la gestión forestal sostenible. Según información de SBB, la fundación está encargada de promover la gestión forestal estratégica sostenible y de supervisar los bosques destinados a la producción. La organización también trabaja en el monitoreo forestal, el control de los flujos de madera y el fortalecimiento del sector forestal.
Jermain Pinas asume el liderazgo tras un período de inquietud
El nombramiento de Pinas se produce tras un período turbulento en SBB. Su predecesor Ruben Ravenberg se enfrentó cada vez más, desde 2025, con una parte de la entonces junta directiva. Un importante punto de controversia concernía las medidas e investigaciones en torno al departamento de Export. Ravenberg sostuvo que los controles habían revelado irregularidades y que, como director general, estaba obligado a intervenir.
Una parte de la junta consideró, en cambio, que Ravenberg actuaba fuera de sus atribuciones. Las tensiones aumentaron tanto que miembros de la junta acudieron a los tribunales y quisieron forzar su salida. Key News informó anteriormente sobre las tensiones internas en SBB, en las que el conflicto sobre el departamento de exportación y las atribuciones del director ocupaba un lugar central.
Ravenberg ganó anteriormente un juicio contra miembros de la junta
La disputa administrativa adquirió también una dimensión jurídica a inicios de 2026. En enero, el juez cantonal rechazó las demandas de cuatro exmiembros de la junta contra Ravenberg. Querían, entre otras cosas, que se revocaran decisiones del director y que fuera destituido de su cargo. Según informaciones sobre la sentencia, Ravenberg obtuvo la razón en ese procedimiento. Sin embargo, eso no significó que el conflicto dentro de SBB quedara resuelto.
Ravenberg era director general desde principios de 2024 y sucedió a Stanley Betterson. En torno a su llegada, Key News informó que el sindicato del personal inicialmente tenía una actitud positiva hacia su nombramiento. Posteriormente, las relaciones con partes de la junta se deterioraron y surgieron disputas sobre la gestión interna de SBB.
El cambio de director se produce tras meses de lucha jurídica e incertidumbre administrativa dentro de SBB.
Suspensión y discusión sobre el contrato de Ravenberg
En marzo de 2026, se comunicó a Ravenberg que su posición estaba en discusión y fue suspendido. Esto volvió a generar debate sobre la validez jurídica de las decisiones relacionadas con su nombramiento. Según Starnieuws, en su expediente de personal se encontraron dos contratos de trabajo. Un acuerdo de diciembre de 2023 concernía un contrato de cinco años, mientras que un documento posterior de junio de 2025 partiría de un nombramiento por tiempo indefinido y un salario más alto.
El ministro Stanley Soeropawiro de Grondbeleid en Bosbeheer solicitó posteriormente, en mayo, autorización a la Ontslagcommissie (Comisión de Despidos) para despedir a Ravenberg. Entre las razones se citaron una relación laboral gravemente deteriorada y cuestiones sobre su situación jurídica. Ravenberg se opuso a la terminación prevista y sostuvo que una eventual salida debía producirse de conformidad con la ley y las normas vigentes. También impugnó varios reproches formulados en su contra.
La solicitud de despido fue retirada posteriormente
Poco después, la situación volvió a cambiar. La solicitud de despido contra Ravenberg fue retirada el 21 de mayo de 2026 por el ministro Soeropawiro. Ravenberg declaró entonces que estaba dispuesto a ceder el puesto de director, pero que la terminación de su cargo debía tramitarse correctamente. En ese momento, dentro de SBB ya se había designado a un director interino para garantizar la gestión diaria y la continuidad de la organización.
Lo que se acordó posteriormente exactamente entre Ravenberg, el ministerio y SBB no se ha expuesto por completo en informaciones públicamente accesibles. No se ha encontrado un acuerdo definitivo ampliamente publicado que describa paso a paso la liquidación jurídica de su relación laboral. Sin embargo, informaciones recientes ya califican a Ravenberg como exdirector general. Además, con el nombramiento oficial de Jermain Pinas queda establecido que el liderazgo de SBB ha sido transferido definitivamente.
El nuevo director debe fortalecer la confianza y la supervisión
Para SBB, el cambio significa que un período administrativamente complicado queda formalmente cerrado. Al mismo tiempo, siguen siendo relevantes los asuntos que causaron tensiones en los últimos años. El control de los flujos de madera, la posición del departamento de exportación, la transparencia dentro de la organización y la relación entre la dirección y la junta inciden directamente en la credibilidad de la supervisión del sector forestal surinamés.
Por ello, Jermain Pinas tiene más sobre la mesa que la gestión diaria. También se espera de él que aporte tranquilidad, establezca claramente las responsabilidades y garantice que los controles se realicen sin conflictos internos. Esto es importante para las empresas que operan conforme a las normas y para el Gobierno, que puede perder ingresos debido a flujos ilegales de madera.
Jermain Pinas apunta a resultados visibles
El nuevo director general ha indicado que quiere trabajar junto con el personal en el fortalecimiento y el desarrollo ulterior de SBB. Su ambición es que la fundación obtenga la posición que, según él, merece. Con ello, Jermain Pinas fija el objetivo en resultados concretos, una mejor ejecución y una organización con una presencia más claramente visible en la supervisión de la gestión forestal.
Para Suriname esto es importante porque los bosques tienen un gran valor tanto económico como ecológico. Una supervisión efectiva de las concesiones, la producción de madera y la exportación es necesaria para combatir las prácticas ilegales, proteger los ingresos estatales y promover el uso sostenible de las zonas forestales. La cooperación internacional en materia de clima, monitoreo forestal y uso responsable de la madera también exige un supervisor estable y profesionalmente funcional.
Nueva fase para SBB bajo Jermain Pinas
Con el nombramiento definitivo de Jermain Pinas, la atención pasa de la disputa por el puesto de director al desempeño de SBB bajo el nuevo liderazgo. El próximo período deberá demostrar con qué rapidez el nuevo director puede combinar la tranquilidad interna con una supervisión estricta, transparencia y resultados visibles para el sector forestal surinamés.








