Once reclusos de la Penitentiaire Inrichting Duisburglaan (PID, centro penitenciario) obtuvieron un certificado tras seguir una capacitación de seis meses en barbería y peluquería. La formación forma parte del programa de resocialización y debe aumentar sus posibilidades de empleo tras la detención.
La capacitación comenzó el 10 de marzo de 2026. Durante el proceso, los participantes aprendieron habilidades prácticas en el oficio de barbería y peluquería. Recibieron su certificado el lunes 31 de agosto.
La formación fue organizada en colaboración con Ellen Jordan de la Stichting River of Jordan y Giovanni Moesé de la barbería Kiwa. F. Pinas, también vinculado a la barbería Kiwa, actuó como examinador.
Desde la subdepartamento de Resocialización, el proceso fue supervisado por el funcionario penitenciario superior de tercera clase M. Rustveld, el funcionario penitenciario de primera clase E. Macintosh y el funcionario penitenciario de tercera clase R. Marengo. Según Marisca Boerleider, directora de la PID, también se ha iniciado la construcción de una barbería dentro del establecimiento. Allí, los reclusos deberán poder poner en práctica los conocimientos adquiridos y obtener experiencia laboral adicional.
La jefa del Cuerpo Joyce Pané-Alfaisi expresó durante la entrega de certificados su reconocimiento a las organizaciones y personas que colaboraron en la capacitación. Calificó la obtención de los certificados como un hito importante para los participantes y el sistema penitenciario. También estuvieron presentes en la ceremonia subdirectores, empleados del departamento de Resocialización y familiares de los reclusos.
Con formaciones orientadas a oficios, la PID busca preparar a los reclusos para su regreso a la sociedad. La enseñanza de habilidades prácticas debe aumentar sus posibilidades de obtener de manera independiente un ingreso tras la detención y de reintegrarse a la sociedad.












