La presidenta Jennifer Simons recibió el lunes 7 de septiembre un documento conceptual con los resultados de los congresos de educación celebrados en abril y junio. El documento debe orientar la transformación del sistema educativo surinamés de cara a 2035.
El documento conceptual fue entregado en el Kabinet van de President (Gabinete del Presidente) por el grupo de trabajo presidencial Nationaal Onderwijscongres (Congreso Nacional de Educación). Este grupo de trabajo fue responsable de organizar las reuniones y elaborar el informe final.
Los congresos de educación tuvieron como objetivo sentar las bases para una visión de largo plazo sobre la educación en Surinam. El grupo de trabajo incluye representantes del Kabinet van de President, de los ministeries van Onderwijs, Wetenschap en Cultuur en Jeugdontwikkeling en Sport (ministerios de Educación, Ciencia y Cultura, y de Desarrollo Juvenil y Deporte), así como de UNICEF y del Banco Interamericano de Desarrollo.
Tres pilares importantes
Según Daniela Rosario, integrante del grupo de trabajo del ministerie van Onderwijs, Wetenschap en Cultuur, la visión educativa para 2035 aún no ha sido establecida de manera definitiva. Sin embargo, se ha trazado un proceso para identificar la situación actual, las necesidades dentro de la educación y la dirección deseada.
El grupo de trabajo ha establecido tres pilares importantes, a los que se han vinculado distintas intervenciones. Estas aún deben desarrollarse en puntos de acción concretos. Rosario subraya que las reformas propuestas no pueden ser ejecutadas únicamente por un ministerio o por el Kabinet van de President. Según ella, es necesaria una amplia participación de la sociedad.
De una educación centrada en los contenidos a una educación renovada
Una parte importante de la hoja de ruta hacia 2035 es la transición de una educación predominantemente centrada en los contenidos a una forma educativa más estructural y renovada. “Debemos hacerlo bien para poder hablar de una educación de buena calidad”, afirmó Rosario. Dentro del proceso se examinan la visión educativa, los desarrollos en el sector, los obstáculos existentes y la dirección estratégica para los próximos años. También se trabaja en un plan de acción que se extiende hasta 2029.
Además, se investigan las inversiones necesarias. Entre otras cosas, se analizan los costos por alumno y lo que se requiere para lograr instalaciones educativas óptimas. La buena gobernanza, la rendición de cuentas y el análisis de riesgos también forman parte del proceso de reforma.
Involucrar a los docentes desde el inicio
La renovación propuesta debe conducir finalmente a mejoras en materia de preparación escolar, competencias básicas, inclusión, educación basada en evidencia científica, transferencia de conocimientos de calidad, educación pertinente, aprendizaje permanente y formación ciudadana. La posición de los docentes también recibe atención explícita. Según Rosario, deben ser involucrados en el proceso desde el inicio y seguir siendo fortalecidos, para que puedan brindar una educación óptima.



