“El informe contable indica que no se cometieron actos de fraude financiero”, dijo el lunes en el parlamento la miembro de DNA (De Nationale Assemblée, el Parlamento de Surinam), Ann Sadi, sobre el caso en el Viskeuringsinstituut (Instituto de Inspección de Pescado), en el que la Raad van Toezicht (RVT, Consejo de Supervisión) acusó a la entonces directora Juliette Colli-Wongsoredjo de malversaciones financieras, tras lo cual ella presentó su renuncia.
Sadi dijo que claramente hubo un asesinato de carácter por parte de los miembros de la RVT contra la exdirectora. Según ella, Colli-Wongsoredjo cumplió debidamente sus funciones y conocía bien sus responsabilidades. “Ella entregó toda su vida al instituto”. Sadi exigió que el Gobierno actúe lo antes posible, para que se limpie el nombre de Colli-Wongsoredjo.
Colli-Wongsoredjo se sintió menospreciada y herida por la manera en que fue tratada por los miembros de la RVT. A raíz de ello, presentó su renuncia. Fue acusada de ocultar determinados asuntos, pero según ella, siempre estuvo dispuesta a colaborar y explicar las cosas, para que el nuevo consejo pudiera realizar bien su trabajo.
Además, la RVT afirmó que se realizaron depósitos desde la cuenta bancaria del instituto a cuentas privadas. La exdirectora explicó que, en efecto, se realizaron depósitos a cuentas privadas, todas pertenecientes a empresarios locales o empleados. Destacó que el instituto tiene ingresos en dólares estadounidenses, pero los salarios y otros gastos locales se pagan en SRD. Al final de cada mes se elabora un presupuesto de los SRD que serán necesarios.
Se cambian dólares estadounidenses por SRD en HJ de Vries Cambio. Si algunos empleados querían comprar dólares estadounidenses para determinados asuntos, eso también era posible. Todo esto se hacía mediante transferencias bancarias, de modo que todo fuera transparente y rastreable. “Así se ha trabajado durante años”. Los antiguos miembros del consejo y también los contadores no tenían problemas con ello.











