Wendy Jap A Joe sigue siendo directora de la Telecommunicatie Autoriteit Suriname. El ministro Raymond Landveld ha dejado claro que la suspensión o el despido no están en discusión. Con ello, la crisis administrativa dentro del organismo regulador de telecomunicaciones continúa, mientras están en curso una investigación y un proceso judicial.
La directora de TAS, Wendy Jap A Joe, continúa ejerciendo sus funciones después de que el Gobierno decidiera no atender la solicitud de suspensión. El ministro Raymond Landveld de Transporte, Comunicación y Turismo afirma que tanto la dirección como el Raad van Commissarissen (Consejo de Comisarios) deben continuar con sus labores. «Tendrán que trabajar juntos», afirma el ministro de forma resuelta.
La decisión no significa que las acusaciones mutuas hayan desaparecido. El Gobierno opta por esperar los resultados de las investigaciones y procedimientos judiciales en curso.
El Consejo de Ministros rechazó a finales de agosto la solicitud de suspender a Jap A Joe. El RvC había insistido anteriormente en medidas contra la directora y en una investigación independiente sobre la gestión financiera de TAS. Se plantearon interrogantes sobre la rendición de cuentas financiera, los estados financieros anuales, el suministro de información y la ejecución de decisiones. Landveld había indicado anteriormente en los medios que quiere esperar los resultados de la investigación antes de considerar nuevas medidas.
Landveld sostiene que la continuidad de TAS debe ser prioritaria. La autoridad desempeña un papel central en la supervisión del sector surinamés de telecomunicaciones. Según la información oficial de TAS, la organización funciona como un órgano independiente, asesora al ministro e informa sobre la gestión financiera y la política aplicada.
El conflicto en torno a la directora de TAS, Wendy Jap A Joe, se prolonga desde hace meses
Un antecedente de la situación actual fue un conflicto entre el RVC y la dirección a principios de este año. En febrero ya salieron a la luz tensiones entre Jap A Joe y el entonces presidente comisario Donaghy Malone. La disputa giraba, entre otras cosas, en torno a los costos de un viaje oficial al extranjero cancelado y pagos por el uso de una sala de reuniones. Key News informó entonces ampliamente sobre el asunto. Malone afirmó que, según él, una cuenta privada mencionada en documentos nunca fue el destino final de los ingresos por alquiler.
En mayo hubo una nueva dirección en el organismo supervisor. Emanuel Scheek fue nombrado el 11 de mayo por el ministro Landveld como presidente comisario de TAS, tal como también fue anunciado por el Gobierno surinamés. Un mes después, la relación entre el nuevo RvC y la dirección se deterioró aún más. El consejo solicitó una investigación sobre el desempeño de Jap A Joe y quiso que se iniciara el procedimiento legal para su suspensión o despido.
La evaluación rápida provoca un nuevo choque dentro de TAS
Un importante punto de disputa fue una evaluación rápida operativa prevista. Según Suriname Herald, la dirección planteó preguntas sobre la elección de Schmidt Finance, Accounting & Advisory Services. Jap A Joe quiso saber, entre otras cosas, cómo fue seleccionada la firma y sobre qué base jurídica y bajo qué condiciones se realizaría la investigación.
Posteriormente, la directora señaló relaciones que, según ella, podían generar la apariencia de conflicto de intereses. Por ello, pidió a la presidenta Jennifer Simons una investigación sobre la independencia de las personas involucradas en la supervisión. Según la información publicada, Jap A Joe destacó que con ello no afirmaba que se hubiera probado un conflicto de intereses real. Por su parte, el RvC sostuvo que la investigación era necesaria para obtener claridad sobre la administración, las finanzas y el suministro de información.
La suspensión está descartada, pero la ruptura de confianza dentro de TAS aún no se ha resuelto.
La investigación de CLAD debe aportar claridad
El Ministerio de TCT ya ha solicitado por escrito al Ministerio de Finanzas y Planificación que involucre a la Centrale Landsaccountantsdienst en el asunto. Landveld ha confirmado que la investigación de CLAD ha comenzado. Según él, los hallazgos deben aclarar en qué medida las acusaciones formuladas dentro de TAS se basan en hechos y si son necesarias nuevas medidas.
Además de la investigación de CLAD, puede contratarse a otra firma de auditoría para la evaluación rápida por separado. Con ello, el Gobierno quiere evitar que la discusión sobre posibles relaciones comerciales o personales con la firma mencionada anteriormente siga eclipsando la propia investigación. Landveld considera que, mientras tanto, la dirección y el RvC deben retomar sus labores regulares y no deben permitir que sus disputas mutuas perjudiquen a la organización.
Demanda judicial entre directora y comisarios aumenta la presión
La crisis administrativa también ha llegado ya a los tribunales. Jap A Joe ha demandado en un procedimiento sumario a seis miembros del RvC. Entre otras cosas, solicita una rectificación y sostiene que las declaraciones sobre su desempeño han perjudicado su honor, buen nombre y reputación profesional. Según un informe sobre el proceso judicial, se trata del presidente comisario Emanuel Scheek y los comisarios Joan Nibte, Steven Rodriguez, Jon Feryann Martodikromo, Rhenius Revales y Orpheo La Main.
Los comisarios han pedido al juez que rechace las reclamaciones. Sostienen que sus declaraciones y solicitudes de información se derivan de su función de supervisión y que la disputa gira esencialmente en torno a la gobernanza, la rendición de cuentas financiera y el suministro de información. Según el RvC, debe ser posible formular preguntas críticas a una directora sin que esto sea visto automáticamente como un perjuicio a su buen nombre.
La colaboración dentro de TAS sigue siendo necesaria
Para Landveld es un hecho que la lucha interna no debe paralizar el funcionamiento de TAS. Según él, esto es especialmente importante porque también se debe continuar trabajando en la Ley de Comunicación Electrónica. El Gobierno quiere modernizar el marco legal para el sector, mientras TAS debe seguir supervisando a las empresas de telecomunicaciones y los desarrollos tecnológicos. Durante la toma de posesión de Scheek, Landveld ya había destacado que TAS debe realizar una contribución importante a la nueva legislación y normativa para el sector.











