El parlamentario de la VHP Mahinder Jogi considera que se necesita mayor claridad antes de que Grassalco sea considerado plenamente responsable por la contaminación del río Saramacca. Sobre todo quiere saber qué empresas y personas estuvieron realmente activas en la concesión de la empresa estatal.
Mahinder Jogi cuestiona la manera en que la responsabilidad por la contaminación por cianuro del río Saramacca se atribuye a la empresa minera estatal Grassalco. El parlamentario de la VHP afirma que primero debe quedar totalmente claro qué personas y empresas realizaron actividades en la concesión de Grassalco y bajo qué condiciones ocurrió esto.
Según Jogi, no basta con establecer únicamente que la contaminación procede de una zona que está bajo una concesión de Grassalco. Quiere saber quién realizó efectivamente actividades allí y qué relación tenían estas partes con la empresa estatal. «¿Hay personas que trabajan en la concesión de Grassalco, junto con Grassalco o a través de Grassalco?», se pregunta el parlamentario en una entrevista con Sun Web TV.
Jogi dice no saber sobre la base de qué información específica la presidenta Jennifer Simons decidió considerar responsable a Grassalco. No descarta que otras empresas o personas hayan estado involucradas en actividades en la zona, pero subraya que no puede mencionar nombres mientras no haya información concreta al respecto.
Preguntas sobre contaminación por cianuro del río Saramacca
Las preguntas de Jogi surgen después de que el Gobierno diera a conocer los resultados de la investigación sobre la contaminación del río Saramacca. De Nationale Milieu Autoriteit (Autoridad Nacional del Medio Ambiente) ha encontrado cianuro y metales pesados en el agua y en los peces examinados. Según la información oficial del Gobierno, los resultados de la investigación apuntan a la zona alrededor de Moeroekreek.
Una matización importante es que las autoridades han indicado que la contaminación comenzó en la concesión de Grassalco, o en una empresa que trabaja o ha trabajado allí. Posteriormente, el Gobierno notificó a Grassalco su intención de responsabilizar formalmente a la empresa estatal por los daños ocasionados. Según Jogi, precisamente esta situación hace necesaria una mayor claridad.
Jogi quiere plena transparencia sobre la investigación
El parlamentario considera que la sociedad debe poder disponer de información completa sobre la investigación y las partes que estuvieron activas en la zona involucrada. Según él, esto es importante para establecer dónde recae exactamente la responsabilidad y para evitar que se extraigan conclusiones sin que se conozcan todas las circunstancias.
Anteriormente, Key News informó sobre los resultados de la investigación y la intención de responsabilizar a Grassalco. El Gobierno también anunció entonces que se necesitan controles más estrictos en las zonas de extracción de oro y que la situación en torno al río Saramacca no debe tratarse como un incidente aislado.
«Debemos saber exactamente quién trabajaba en la concesión y quién era responsable.»
La regulación del sector aurífero recibe respaldo de Jogi
Aunque Jogi tiene preguntas sobre la atribución de la responsabilidad, acoge favorablemente la intención del Gobierno de regular mejor el sector aurífero. Según él, una regulación más estricta es necesaria para evitar que las actividades económicas causen daños permanentes a los ríos, los bosques y otros recursos naturales utilizados por amplios sectores de la sociedad.
«Todos pueden ganarse el pan, pero cuidemos lo que tenemos en común: nuestro bosque, nuestra naturaleza y nuestras aguas», dice Jogi. El parlamentario considera que los intereses económicos no pueden separarse de la protección del medio ambiente y la salud pública. Especialmente en la extracción y el procesamiento de oro, según él, se debe controlar mejor qué sustancias se utilizan y dónde terminan finalmente.
Se necesita un control más estricto del procesamiento de oro
Jogi también pide atención para el procesamiento de oro en zonas habitadas y sus alrededores. Según él, en el pasado se midieron niveles elevados de sustancias nocivas. Por ello, considera que se deben examinar críticamente los lugares donde se procesa oro, especialmente cuando se encuentran cerca de barrios residenciales e instalaciones públicas.
Según el miembro de la VHP, se debe evitar que actividades en las que puedan liberarse sustancias químicas peligrosas se realicen en zonas con muchas viviendas, escuelas y hospitales. Según él, no solo las empresas, sino también el Gobierno, tienen la responsabilidad de limitar al máximo los riesgos para los residentes mediante permisos, controles y fiscalización.
La ayuda financiera no resuelve la contaminación
Las comunidades afectadas a lo largo del río Saramacca han enfrentado restricciones en el uso del agua del río y del pescado debido a la contaminación. El Gobierno ha prometido apoyo a los residentes afectados por esta situación. Sin embargo, Jogi subraya que la ayuda financiera por sí sola no constituye una solución estructural al problema ambiental.
Según él, al mismo tiempo se debe trabajar para determinar la causa exacta, prevenir una mayor contaminación y reforzar la supervisión en las zonas de extracción de oro. Cuando se otorga únicamente compensación financiera sin abordar la causa, según él, persiste el riesgo de que se repitan situaciones similares.
La responsabilidad debe establecerse claramente
Por ello, el debate en torno a Grassalco no gira solamente en torno a la cuestión de en qué concesión se originó la contaminación, sino también sobre quién realizó efectivamente actividades allí y quién debía supervisarlas. Las preguntas de Jogi se centran principalmente en esa responsabilidad mutua. Quiere evitar que permanezca sin aclarar qué empresario, titular de la concesión u otra parte involucrada fue finalmente responsable de las actividades que posiblemente condujeron a la contaminación.
El caso de la contaminación por cianuro del río Saramacca también ha dejado claro, según Jogi, por qué son necesarias reformas estructurales en el sector aurífero. Una mayor transparencia sobre las concesiones, condiciones ambientales más estrictas y un control eficaz deben evitar que las actividades económicas representen un peligro para las comunidades que dependen de los ríos y del bosque circundante.
El Gobierno ha indicado que realizará más investigaciones y tomará medidas para evitar que se repita. Para Jogi, sigue siendo importante que también se haga público quién estuvo exactamente activo en la concesión involucrada de Grassalco y sobre la base de qué hechos se determinará finalmente quién debe responder jurídica y financieramente por los daños.












