¡Dirty games! Todos habrán notado que los tipos de cambio en las casas de cambio han bajado de forma alarmante en menos de una semana. Se está haciendo historia con esto, porque un tipo de cambio no se baja así como así. Ciertamente no en las casas de cambio que solo buscan su propio y máximo beneficio. Si todo estuviera en orden, en este momento no habría ningún factor formal o legal que justificara esta caída del tipo de cambio. Es evidente que están ocurriendo cosas que no son normales. Cualquier persona sana y con un pensamiento normal se sorprendería del ritmo al que se han desplomado los tipos de cambio la semana pasada.
Parece que hay muchas irregularidades en esta evolución del tipo de cambio. Entre otras cosas, se ha demostrado que los cambistas solo compran euros y dólares a la comunidad, pero se niegan a revender estas mismas divisas a la población. El sentimiento que surge en muchos, y también en el autor, es que se quiere engañar a la sociedad. Esto se hace creando la impresión de que los tipos de cambio seguirán bajando, con la consecuencia de que muchos cambiarán sus divisas por SRD. El peligro para la sociedad reside en el efecto cohete que el tipo de cambio podría mostrar el próximo mes, al dispararse de urgencia. Entonces, un pequeño grupo de capitalistas se beneficiará y el ciudadano pobre sufrirá aún más penurias.
Cualquier surinamés acogería con agrado una caída estructural del tipo de cambio combinada con una moneda nacional fuerte, pero si se trata de una cuestión artificial, la sociedad acabará pagando los platos rotos a largo plazo. Es una pena que, como sociedad, no recibamos claridad ni transparencia por parte de las autoridades monetarias. Peor aún, es muy triste que ninguna de estas instituciones ofrezca la protección o las garantías necesarias a los ciudadanos surinameses. Ni una sola autoridad dice una palabra, mientras todo indica que simplemente quieren despojar a la gente de sus divisas con el fin de crear una escasez, tras lo cual el tipo de cambio volverá a subir alegremente.
Los tipos de cambio que a finales del año pasado rozaban los 40 SRD han descendido incluso hasta los 32 SRD este pasado fin de semana. No obstante, los tipos de cambio para el USD y el euro se sitúan en torno a los 36 y 38 SRD, respectivamente, en los bancos locales. Las casas de cambio ya pueden retirar divisas de la economía y enriquecerse rápidamente vendiéndolas a los bancos. Se les concede todo el espacio y la libertad para exprimir a la sociedad. ¿Son las autoridades de Finanzas y Asuntos Económicos tigres sin dientes? Ni siquiera un ladrido, un gruñido o un rugido. Surinameses, una cosa es segura: los precios en las tiendas no bajarán, ya que se determinan en función del tipo de cambio aduanero y bancario. Estos, en cualquier caso, aún no han bajado, ¡por lo que no hay motivo alguno para el entusiasmo!















