Divali, la festividad hindú de las luces que se celebra en todo el mundo el domingo 8 de noviembre, gira principalmente en torno a la solidaridad, el amor y el perdón, según la pandita Vandana Rampertap. La guía espiritual enfatiza que la celebración no está destinada únicamente a los familiares, sino que también ofrece una oportunidad para fortalecer los vínculos mutuos dentro de la sociedad surinamesa.
En una conversación con la Communicatie Dienst Suriname (CDS, Servicio de Comunicación de Suriname) el viernes 6 de noviembre, en el mandir principal de Arya Dewaker, Rampertap reflexionó sobre el significado más profundo de Divali. Según ella, la festividad de las luces va más allá de encender diyas y organizar actividades festivas.
“Divali es un momento para estar juntos. No solo con la propia familia, sino también con los vecinos, los amigos y conocidos”, afirmó la pandita. Destaca que la unidad, el amor y el perdón ocupan un lugar central durante la celebración.
Mensaje de unidad en una sociedad diversa
Rampertap señala que Suriname se caracteriza por una gran diversidad cultural y religiosa. Precisamente durante Divali, según ella, se expresa la conexión entre los distintos grupos de población. La celebración conjunta en el Onafhankelijkheidsplein de Paramaribo es un ejemplo de ello. En la plaza se ha colocado especialmente para la ocasión un diya gigante.
La pandita hace referencia a un mantra dentro del Dharma Védico que, según ella, llama a la igualdad y a la conexión mutua.
“El mantra nos dice que todos somos seres humanos. Sin importar raza, cultura, ricos o pobres. Todos somos seres humanos creados por un gran y fuerte poder supremo. ¿Y por qué entonces debe haber división?”, se pregunta.
Según Rampertap, la esencia de Divali reside por tanto en superar la división y promover la armonía. “Ese es el mensaje de Divali”, sostiene.
Preparativos y simbolismo de la luz
En los días previos a Divali, las familias hindúes realizan diversos preparativos. Se limpian las viviendas y los terrenos, al tiempo que también se presta atención a la purificación interior. Según Rampertap, estos actos simbolizan dejar atrás la negatividad y dar espacio a un nuevo comienzo.
Además, se preparan platos tradicionales y, el día de la festividad, se encienden diyas, pequeñas lámparas de aceite. La luz simboliza la expulsión de la oscuridad y la victoria del bien sobre el mal.
Actividades culturales y religiosas
En distintos lugares de Suriname se organizan procesiones y reuniones religiosas con motivo de Divali. Asociaciones locales organizan actividades en las que los participantes se dirigen juntos al mandir.
“Entonces caminamos hacia el mandir. Y allí se realizan las demás actividades”, explica Rampertap.
Las celebraciones suelen complementarse con programas culturales, entre ellos representaciones teatrales y de danza, discursos y comidas compartidas.
Con su mensaje, Rampertap llama a la sociedad a no considerar Divali exclusivamente como una festividad religiosa, sino también como un momento de reflexión sobre los valores de la tolerancia, el respeto mutuo y la solidaridad.

















