La Bond van Crècheleiders in Suriname (BLC) quiere que el Gobierno presente soluciones concretas para los problemas de larga data que enfrentan los trabajadores de las guarderías. Además de un aumento salarial, los trabajadores exigen, entre otras cosas, nombramientos fijos, ascensos pendientes, pago de asignaciones y mejora de las condiciones laborales.
Tras una acción de protesta y una conversación con la ministra de Sociale Zaken en Volkshuisvesting (Sozavo, Asuntos Sociales y Vivienda Pública), se hicieron varios compromisos hoy más temprano. Los trabajadores reaccionan con cautela positiva, pero subrayan que ya no se conforman solo con promesas.
Un gran grupo de trabajadores de guarderías se dirigió al ministerio para llamar la atención sobre los problemas dentro de las instituciones de cuidado infantil. Posteriormente, representantes del sindicato conversaron con la ministra sobre un amplio pliego de demandas.
Al finalizar, un representante de los trabajadores declaró a la prensa que la consulta se había desarrollado satisfactoriamente, pero que los resultados aún deben verse. «Todavía tenemos que verlo suceder. Son simplemente compromisos», dijo el representante en conversación con DTV.
La posición salarial frente a la de los enfermeros se ha deteriorado
Una de las principales exigencias del sindicato es el restablecimiento de la posición salarial de los trabajadores de guarderías. Según los trabajadores, antes estaban clasificados dos escalas salariales por encima de los enfermeros. Con la introducción del Functie-Informatie Systeem Overheid (FISO, Sistema de Información de Funciones del Gobierno), esta relación se habría distorsionado.
El sindicato considera que la evolución salarial de los trabajadores de guarderías se ha quedado atrás y exige un aumento equivalente, también a la luz de las recientes mejoras salariales para los enfermeros.
Según el sindicato, los trabajadores de guarderías tienen una gran responsabilidad en el cuidado diario, la orientación y la educación de los niños pequeños. Según los trabajadores, esto debe ir acompañado de una remuneración adecuada.
Durante su discurso, la ministra se refirió a un aumento salarial del 15 por ciento que aún debe aplicarse. Sin embargo, de su declaración no quedó claro en qué medida este aumento responde a las exigencias salariales específicas del sindicato.
Años de espera por nombramientos fijos y ascensos
Además de la cuestión salarial, el sindicato pide atención urgente para la situación jurídica de los trabajadores. Según los trabajadores, algunos llevan años esperando un nombramiento fijo, mientras que los ascensos y las resoluciones de función tampoco se tramitan a tiempo.
La ministra reconoció que la tramitación administrativa de los asuntos de personal tarda demasiado. Según ella, ya se han resuelto aproximadamente entre siete y ocho expedientes relativos a nombramientos fijos.
La ministra subrayó que los nombramientos fijos no deben ser un asunto político. Cuando los trabajadores cumplen todas las condiciones y sus documentos están en orden, la tramitación debe realizarse, según ella, sin demoras innecesarias.
Las gratificaciones pendientes también se abordaron durante la consulta. Según la ministra, aproximadamente diez expedientes han sido tramitados por Sociale Zaken y remitidos al ministerio de Binnenlandse Zaken (Asuntos Internos).
El sindicato también exige un aumento de la asignación para vestimenta y el pago de asignaciones atrasadas. Durante la explicación pública no se dio un compromiso separado sobre la tramitación concreta de esta exigencia.
Grave escasez de personal genera alta carga laboral
La escasez de personal en varias guarderías también figura entre las mayores preocupaciones de los trabajadores. Debido a la falta de empleados, aumenta la carga laboral y, según la ministra, los miembros del personal a veces deben cubrir turnos dobles.
La ministra calificó esta situación de inaceptable. «No es la intención que hagan dos turnos. Eso no es humano. También tienen una familia», declaró ante los trabajadores reunidos.
Según la ministra, ya se han contratado 124 personas, pero estas aún no han sido asignadas a las guarderías. El ministerio investigará dónde se encuentran estos miembros del personal y cómo pueden ser desplegados para reducir la escasez en las instituciones de cuidado infantil.
Mantenimiento deficiente y condiciones laborales inseguras
Las quejas de los trabajadores de guarderías no se limitan al salario y los asuntos de personal. El sindicato también pide atención para el estado físico de varias instalaciones de acogida.
Según el pliego de demandas, las guarderías padecen mantenimiento atrasado, inodoros dañados, filtraciones, iluminación deficiente e inundaciones. Además, en algunos lugares falta mobiliario y material de juego suficientes.
Los trabajadores consideran que estas condiciones no solo dificultan sus labores, sino que también pueden tener consecuencias para la calidad de la atención y el bienestar de los niños.
Por ello, el sindicato quiere que el ministerio adopte medidas concretas para poner en orden los edificios y las instalaciones.
Críticas al funcionamiento de la dirección y del consejo de la fundación
La organización interna y el ambiente laboral también están en discusión. En el pliego de demandas se mencionan comunicación deficiente, trato desigual, cooperación insuficiente y falta de valoración hacia los trabajadores.
Los trabajadores también critican el funcionamiento de la dirección. Según ellos, el liderazgo, la comunicación y la tramitación oportuna de los asuntos de personal son deficientes.
Durante su discurso, la ministra describió una imagen diferente del contacto entre la dirección y los representantes de los trabajadores. Afirmó que durante el período reciente ha habido consultas regulares y buenas con el director de Sociale Zaken, el señor Falis.
Sobre el consejo de la fundación, la ministra reconoció que la situación requiere mejoras. Según ella, el actual consejo no está activo, por lo que falta un importante interlocutor formal para el ministerio.
Anunció que la propuesta para un nuevo consejo de la fundación será presentada esta semana al Raad van Ministers (Consejo de Ministros). Con la llegada de un nuevo consejo, debe mejorarse la cooperación entre el ministerio, la fundación y los trabajadores.
El sindicato exige una comisión y plazos claros
La BLC quiere evitar que los acuerdos alcanzados vuelvan a quedar estancados en procedimientos administrativos. Por ello, el sindicato exige la creación de una comisión en la que estén representados los trabajadores, el ministerio y la fundación.
Esta comisión debe supervisar el abordaje de los problemas. Además, los trabajadores quieren un calendario concreto que establezca cuándo deben resolverse los distintos obstáculos.
La ministra anunció que se establecerá un órgano de consulta. Para ello, aún se espera la adopción de las decisiones formales necesarias.
Según la ministra, los procedimientos burocráticos provocan regularmente largas demoras. A veces los documentos se presentan con errores y luego deben volver a tramitarse, lo que puede hacer que el proceso tarde meses.
Para reducir este problema, según ella, se han alcanzado acuerdos con Binnenlandse Zaken sobre procedimientos más cortos y líneas de comunicación más directas.
Aún no está claro si el órgano de consulta anunciado cumplirá plenamente con la comisión exigida por el sindicato y qué plazos concretos de ejecución se aplicarán.
La ministra afirma tomar en serio los intereses del personal
La ministra subrayó ante los trabajadores de guarderías reunidos que el ministerio toma en serio sus intereses. Según ella, no solo debe tenerse en cuenta al personal, sino también a los padres y niños que dependen de la atención.
Aunque, según la ministra, el sindicato aún no había presentado un escrito formal con las demandas, decidió de todos modos recibir a los representantes. Se acordó que el pliego de demandas será presentado por escrito de todas formas, para que las decisiones necesarias puedan seguir siendo tratadas dentro del Gobierno.
La ministra afirmó que todos los puntos planteados cuentan con la atención de la dirección ministerial.
En diciembre deberá celebrarse una nueva consulta para evaluar cuáles acuerdos se han ejecutado hasta entonces y qué asuntos siguen pendientes.
‘No más promesas vacías’
A pesar de la reacción positiva a la conversación, el sindicato sigue insistiendo en resultados tangibles.
El mensaje central de los trabajadores de guarderías es que ya no quieren promesas vacías, sino acuerdos concretos, plazos claros y ejecución efectiva de las medidas anunciadas.
Según los trabajadores, cumplen una importante labor de cuidado y educación dentro de la sociedad y por ello tienen derecho a una remuneración justa, seguridad jurídica y condiciones laborales adecuadas.
Los representantes de los trabajadores consideran la consulta con la ministra como un paso en la dirección correcta. Si esto también pondrá fin a los problemas de larga data dentro de las guarderías dependerá de la ejecución de los acuerdos alcanzados.







