La presidenta Jennifer Simons quiere regular gradualmente el sector del oro en Surinam y ha creado para ello un grupo especial de políticas. Según la jefa de Estado, la intervención es necesaria debido al deficiente control de las actividades de extracción de oro, la contaminación ambiental y el uso de sustancias químicas peligrosas.
Como parte de las primeras medidas, se ha suspendido temporalmente la importación de la sustancia química Jin Chan. El Gobierno también quiere utilizar imágenes satelitales para monitorear mejor las actividades de extracción de oro en el interior.
En conversación con la Communicatie Dienst Suriname (CDS, Servicio de Comunicación de Surinam), Simons enfatiza que los problemas dentro del sector del oro existen desde hace décadas. Varios gobiernos han intentado ordenar el sector, pero, según ella, esos esfuerzos han dado resultados insuficientes.
“Ahora hemos llegado al punto en que he creado un grupo de políticas, porque absolutamente debemos comenzar a regular ese sector”, afirmó la presidenta.
Aunque la extracción artesanal de oro suele considerarse de pequeña escala, su dimensión económica es considerable, según Simons. Miles de personas obtienen sus ingresos en este sector, en el que circulan grandes sumas de dinero. Al mismo tiempo, el Gobierno tiene una visión insuficiente de las actividades y de los ingresos que se generan con ellas.
La presidenta señala que el oro no siempre se extrae de manera eficiente y que, como consecuencia, el Estado deja de percibir ingresos. “Y el oro que ya se ha extraído abandona el país para siempre y genera muy poco para el Estado”, sostiene Simons.
Registro de buscadores de oro y mejores métodos de extracción
Uno de los primeros pasos del Gobierno es registrar a las personas y empresas activas en la extracción artesanal de oro. Este registro debe proporcionar en unos meses una mayor visión de la magnitud del sector y de los empresarios y buscadores de oro involucrados.
Según Simons, además es necesario orientar a los buscadores de oro en la transición hacia métodos de extracción más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. En particular, debe reducirse el uso de sustancias químicas nocivas.

La presidenta enfatiza que el Gobierno no solo quiere limitar el daño ambiental, sino también promover que los buscadores de oro obtengan mayor rendimiento de sus labores e inversiones.
Según ella, el Gobierno encargó el año pasado un análisis sobre los principales obstáculos. Sobre esa base debe desarrollarse un enfoque plurianual para regular gradualmente el sector.
Imágenes satelitales para supervisar la extracción de oro
Otro componente de las medidas anunciadas es el fortalecimiento de la supervisión de las actividades en el interior de Surinam.
El Gobierno estudia las posibilidades de utilizar a corto plazo imágenes satelitales para seguir los acontecimientos en el interior. También se está considerando el apoyo de socios internacionales.
Con esta forma de supervisión, el Gobierno quiere obtener una mejor visión de dónde se realizan actividades de extracción de oro y qué consecuencias tienen para el medio ambiente.
Importación de la sustancia química Jin Chan suspendida temporalmente
La presidenta está preocupada por el uso de sustancias químicas en la extracción de oro y la posible contaminación de ríos y otras vías fluviales. Según ella, actualmente hay un control insuficiente sobre la disponibilidad y el uso de productos para los que se requiere un permiso.
Como medida urgente, Simons decidió por ello suspender temporalmente la importación de Jin Chan. Esta sustancia química se utiliza en la extracción de oro.
“Las medidas urgentes han sido, por tanto, que por ahora he suspendido temporalmente la importación de, por ejemplo, Jin Chan”, explica la jefa de Estado.
El Gobierno quiere evitar que sustancias químicas peligrosas sean comercializadas y utilizadas sin control. Según Simons, el abordaje de la contaminación del agua forma parte de un plan de acción urgente que ya se ha puesto en marcha.
También control de las concesiones de oro
Las medidas anunciadas no se limitan a las actividades ilegales de extracción de oro. También se controlarán las concesiones de oro existentes.
La Nationale Milieu Autoriteit (NMA, Autoridad Nacional del Medio Ambiente) debe investigar, según la presidenta, si los titulares de concesiones cumplen con las normas ambientales vigentes. Con ello, el Gobierno quiere determinar en qué medida las actividades de extracción de oro se realizan conforme a las normas.
Simons enfatiza que la reforma del sector del oro debe realizarse en colaboración con las partes involucradas. Entre ellas menciona a los titulares de concesiones, comerciantes de oro, titulares de permisos y personas directamente involucradas en la extracción de oro.
“Queremos trabajar con las propias personas, con los titulares de concesiones, con los comerciantes, con las personas con permisos, con el sector, hacia un sector mejor regulado”, afirmó la presidenta.
Aún no se ha anunciado cuándo deberá estar completada la regulación total del sector del oro. Por el momento, la presidenta habla de un enfoque gradual que deberá ejecutarse en los próximos años.


















