Los enfermeros en Suriname deben poder ganar entre US$ 700 y US$ 1.000 al mes a finales de noviembre. El ministro André Misiekaba vincula la nueva escala salarial con la reducción de la fuga de cerebros y la retención de personal sanitario especializado.
Los enfermeros deberán alcanzar, a finales de noviembre, un ingreso mensual de entre US$ 700 y US$ 1.000 mediante la escala salarial para enfermeros. Así lo anunció el martes 15 de septiembre el ministro André Misiekaba de Volksgezondheid, Welzijn en Arbeid. Con ello, el Gobierno busca mejorar la situación financiera de los enfermeros y evitar que más trabajadores sanitarios experimentados abandonen Suriname.
La cantidad mencionada corresponde al salario dentro de la nueva estructura. Según Misiekaba, además podrían sumarse compensaciones por turnos de tarde, guardias, transporte y horas extras. Por ello, el ingreso mensual final puede ser mayor para cada enfermero, dependiendo del cargo, la especialización, el horario laboral y los complementos a los que tenga derecho el trabajador.
El aumento se introducirá de forma escalonada. Según el ministro, primero se incrementarán los subsidios transitorios. En noviembre, estos montos deberán incorporarse al salario bruto, por lo que pasarán a formar parte de este. El Gobierno espera que, como resultado, los enfermeros se sitúen a finales de noviembre dentro del rango anunciado de US$ 700 a US$ 1.000.
La escala salarial para enfermeros debe hacerse visible a finales de noviembre
El nuevo anuncio ofrece más claridad sobre el monto y el momento en que los enfermeros deberán notar la mejora en su recibo de salario. La escala salarial para enfermeros forma parte de una revalorización más amplia del personal de salud, en la que no solo el salario base, sino también la formación, la responsabilidad y las tareas especializadas deben tener mayor peso.
El Gobierno, las instituciones de salud y los sindicatos ya firmaron el 8 de septiembre un acuerdo sobre la introducción de la nueva estructura salarial. Key News informó anteriormente sobre ese acuerdo, en el que están involucrados, entre otros, el Academisch Ziekenhuis Paramaribo, ’s Lands Hospitaal, el Psychiatrisch Centrum Suriname, el Mungra Medisch Centrum, el Sint Vincentius Ziekenhuis y la Regionale Gezondheidsdienst.
De propuesta a montos concretos
El debate sobre una nueva estructura salarial se viene desarrollando desde hace tiempo. En febrero se creó un grupo de trabajo para revisar nuevamente la remuneración del personal sanitario. En junio, Misiekaba informó en De Nationale Assemblée (el parlamento de Suriname) que el informe final de ese grupo de trabajo había sido presentado y que las propuestas estaban siendo evaluadas desde el punto de vista técnico y de políticas públicas. El Gobierno ya había indicado entonces que los salarios más altos debían ser un medio importante contra la salida de personal sanitario.
Anteriormente también quedó claro que la nueva estructura afecta a cientos de cargos dentro del sector de salud. Key News informó en agosto que más de 300 puestos en el sector de salud debían ser revisados nuevamente. Esto significa que la clasificación final no será igual para todos los trabajadores y que la formación, el perfil del cargo y la responsabilidad desempeñarán un papel más importante.
A finales de noviembre, los enfermeros deberán ganar entre US$ 700 y US$ 1.000 al mes.
Una mayor formación debe conducir a un salario más alto
Según Misiekaba, dentro de la escala salarial para enfermeros se hace una distinción explícita entre servicios de apoyo, asistentes de enfermería, enfermeros y enfermeros especializados. Cuanta más formación haya recibido un trabajador y mayores responsabilidades tenga, mayor deberá ser su salario. Con ello, el Gobierno quiere alejarse de una situación en la que las diferencias en formación y especialización se reflejan insuficientemente en la remuneración.
El ministro destaca especialmente la importancia de los enfermeros especializados. En la atención neonatal, cuidados intensivos y quirófanos se necesitan trabajadores con formación adicional y experiencia práctica. Cuando esos profesionales se van, sus conocimientos no pueden ser reemplazados de inmediato. Según él, esto hace que la escasez de personal no sea solo un problema cuantitativo, sino también una pérdida de experiencia especializada.
Casi mil enfermeros se fueron
Misiekaba afirma que entre 2019 y 2025 casi mil enfermeros abandonaron el sector sanitario surinamés. “Esas personas son casi irremplazables. Haremos todo lo posible para detener esta fuga de cerebros”, dice el ministro. La escala salarial para enfermeros es, según él, un paso importante, pero no la única medida necesaria para retener al personal.
En los últimos meses, el ministerio también ha analizado otras causas de las salidas. En junio, el ministerio organizó un taller sobre la fuga de cerebros, en el que participaron 106 enfermeros de distintas instituciones de salud. Allí se abordaron los ingresos y las condiciones laborales, pero también las condiciones de trabajo, la vivienda, las oportunidades de formación, la política de personal y las posibilidades de crecimiento profesional. El Gobierno publicó anteriormente una explicación sobre el enfoque para combatir la fuga de cerebros en el sector de salud.
Las tarifas diarias de hospitalización deben ayudar a financiar salarios más altos
Una cuestión importante sigue siendo la financiación de los mayores costos de personal. Misiekaba afirma que las actuales tarifas diarias de hospitalización de los hospitales ya no corresponden a los costos reales. Según cálculos a los que hace referencia, una tarifa diaria de hospitalización conforme al mercado estaría en el orden de US$ 200. Un ajuste de esas tarifas debe dar a los hospitales más margen financiero para asumir, entre otras cosas, los nuevos salarios.
El ministro todavía no ha explicado por completo cómo se distribuirán las tarifas diarias de hospitalización más altas entre el Gobierno, las aseguradoras y otros financiadores. Esto será una parte importante de la implementación posterior, ya que los mayores ingresos de los hospitales deberán estar disponibles de manera estructural si los nuevos salarios han de pagarse de forma sostenible. También deberá quedar claro cómo se evitará que la financiación presione el acceso a la atención hospitalaria.
175 enfermeros serán especializados de forma acelerada
Además de la escala salarial para enfermeros, el Gobierno quiere abordar la escasez de personal especializado mediante formación adicional. A partir de octubre debe comenzar, en colaboración con los Países Bajos, un programa mediante el cual 175 enfermeros serán formados en un año como trabajadores sanitarios especializados. Al mismo tiempo, se trabaja en ampliar la capacidad de formación del Elsje Finck Sanichar College COVAB.
Con ello, el Gobierno intenta intervenir en dos frentes: retener a los enfermeros experimentados y formar a nuevos profesionales especializados. Misiekaba afirma que Suriname finalmente también debe crear condiciones que permitan a los enfermeros que se han ido al extranjero considerar regresar. “Queremos asegurarnos de que los enfermeros que se han quedado no se vayan. Y que quienes se han ido puedan regresar”, afirmó el ministro.
La clasificación definitiva sigue siendo decisiva
En los próximos meses deberá quedar claro cómo se aplicará exactamente la escala salarial para enfermeros por cargo e institución de salud. Sobre todo la clasificación definitiva, la incorporación de los subsidios transitorios al salario bruto y la financiación mediante tarifas de salud ajustadas determinarán cuánto verán realmente los enfermeros reflejado en su recibo de salario a finales de noviembre.
Para los trabajadores sanitarios, la noticia concreta ahora es principalmente el monto: el Gobierno menciona para los enfermeros un ingreso mensual de US$ 700 a US$ 1.000, sin incluir diversas compensaciones adicionales. La implementación en noviembre será la primera gran prueba de si la revalorización anunciada conduce efectivamente a una mejora estructural de la remuneración y a la retención de personal en el sector sanitario surinamés.









